18.1.17

Los Normales - Cita 4


Cita #4






5 de Marzo

Miércoles.
Me suena el teléfono.
Humberto. Qué raro, no lo presentí y me da nervios.
“Hola”
“Que hacés querida, escuchame, surgió la posiblidad de reflotar el proyecto de Zona Norte, estoy acá con Agustina y Nestor, te acordas? Juntemonos todos y te explico bien”

¿Qué onda volver a trabajar con Humberto, pero en esta nueva “relacion”?
No creo que me convenga. La libido se le va a bajar. Lo voy a ver más seguido, eso nunca conviene.
Me llega notificación de mail nuevo. Abro y es el proyecto de Zona Norte. Un power point.
Le mando unas preguntas por mensaje a Humberto pero quiero que quede claro que le estoy preguntando por el proyecto. No lo estoy mensajeando por algo sentimental.

Viernes. Me levanto, me baño y me doy cuenta que no estoy depilada.
Mejor así no te tiento.
Llego. Humberto me abre la puerta y nos saludamos buena onda.
“¿Cómo andás?”
“Bien ¿vos?”
“Bien”
Entramos al ascensor. Le hablo de la humedad. Me duele un poco la muela y se lo comento. Nada, reunión de laburo, amigos, calculo.
Entramos a la oficina, cierra y veo que le da una vuelta de llave a la puerta.
“No llegó Nestor todavía, arranquemos nosotros” lo dice con buena onda.
“¿Cómo anduviste?”
“Bien, tranqui”
“¿Qué lindo día es hoy, ¿no?” Hay una humedad fatal, se lo acabo de decir, no entiendo cómo le parece lindo día.
La oficina está re vacía. No hay sillón ni nada que haga de recepción, sólo hay un escritorio largo con computadoras. Nada más.
Bueno mejor que no haya sillón, así no hay comodidad para coger. Estoy acá por laburo. Aparte no estoy depilada. Mejor. Así, poco femenina, la libido en el laburo.
No tengo nada de ganas de coger y no entiendo por qué la gente coge. Podría vivir sin coger.
Humberto me dice: “Vayamos viendo la data así nos apuramos”
“Dale genial”
No nos miramos, le hablo y miro para la compu. Ahora parece que tenemos confianza , vamos a laburar juntos en este proyecto. Va a estar todo bien, capaz incluso tenemos que viajar juntos, pero como amigos.
Aparte en este momento tengo la sensación de que no me gusta más.
O sea, me gusta, pero no me lo quiero coger más.
Me gusta pero para contemplarlo, como si me gustara el novio de una amiga, o mi primo, que me gusta pero no puedo cogérmelo entonces le observo la belleza de lejos.
Qué fuerte que está.
En realidad sí me gusta y sí me lo quiero coger, pero creo que él ya no gusta de mí, así que me viene bien, capaz no pasa nada más, capaz la cosa terminó la vez pasada y ahora solo somos personas con buena onda.

Los archivos pesan un montón y me dice: “Bueno igual hay que esperar que descargue esto, mientras esperamos podemos…” Y de golpe viene para mi lado.
Me corro para dejarlo pasar porque pienso que va a ir a la biblioteca a sacar algún libro pero no. No sigue caminando, se queda ahí conmigo.
Me está abrazando, me está dando besos en el cuello.
Oia no me di ni cuenta, ¿En qué momento pasó esto?
“No no no no pará pará pará”
Me pongo loca. No muy loca, no sacada, pero tensa.
¿Por qué carajo no me depilé?
“Dale boludo en serio pará, me siento mal, me tiene que venir”
Me sigue dando besos en el cuello pero ahora ya tipo chupones porno, me corre la remera y me da besos en el hombro, me toca el culo por arriba del pantalón.
Pasa un minuto de Humberto metiéndome manos por todos lados y estoy yo desconectada del cuerpo, no siento nada.
Qué bronca me da mi mente.
“Pará en serio, laburemos”
“Bueno pero hay que esperar que descargue el archivo, dale vení nena”
“No no pará, me duelen las tetas, me tiene que venir”
“Bueno a ver, dejame que pruebe” Me mete la mano en las tetas.
“Dale boludo paráaaaa en serioooo EN SERIO TE DIGO HUMBERTO”
Intento ponerme firme pero soy malísima.
Y Humberto es un nene, que siempre quiere hacer lo que él quiere. No se si quiere coger conmigo particularmente, o es que es ninfómano y no se puede aguantar. Tipo ve a una mina y se le tira encima. Se debe coger a todo el mundo.
Seguimos chapando medio porno y de repente me doy cuenta que se bajó los pantalones.
“Dale vení”
“No boludo en serio, ¿siempre hay que hacer lo que vos querés?”
“Bueno la última vez hicimos lo que vos quisiste”
Intento recordar la última vez pero así con él chupandome el cuello y tocándome por todos lados no puedo.
Tengo la sensación de que yo le dije que no cogiéramos pero al final cogimos. O sea que no hicimos lo que yo quise.
Le quiero echar en cara el garche de la vez anterior pero ya me puso mi mano en su pito.
Estoy con cara de orto y le toco el pito enculada, como si él fuera un novio, y hubiéramos discutido.
“Nena qué bien te sale incluso enojada”
Ay qué bronca que tengo conmigo. Me dejo dominar. Me doblega.
Me gusta tanto este pibe, que me dice medio halago y ya me tiene.
Le toco el pito enojada conmigo.
Qué mierda. Evidentemente me gusta mucho.No se qué mierda voy a hacer. No tengo pensado permitirme que me guste mucho, sólo me tiene que gustar un poco y nada más. No flashear. Algo pasajero es lo más sano.
Chapamos a lo bestia y ya me quiero desvestir pero no voy a dar el brazo a torcer y solo sigo tocándole el pito
Humberto se pone porno: Que sos la mejor, que como me calentás, que qué bien que lo hacés.
Ya no le digo nada de que habría que laburar. Estoy caliente y no me depilé. Soy boluda.
Vuelve a hacer un último intento de bajarme la ropa y le ruego “No en serio dale me duele todo”
“Cómo me calentás boluda”
Tengo este problema de no creerle.
Que bajón tener la autoestima baja por culpa de mi madre.
No entiendo cómo, con todas las minas que seguro se coge Humberto, está acá diciendome que soy la mejor.
¿A cuántas le dirá que es la mejor?
Bueno igual qué te importa si se lo dice a diez o a una, te está diciendo que sos la mejor. Punto. Creele. Si se lo dice a mil, no es que pierde valor, es lo que siente en este momento, y cuando está con cada una de las mil sentirá que esa es la mejor.
Una por día se coge. Capaz menos, tres o cuatro por semana. Todas distintas. Ponele que en el mes está con ocho, o diez minas distintas. O más.
Me estoy calentando.
Estamos en una posicion rarísima en el suelo, el en pito, con el pantalon bajo, yo con la ropa puesta sentada en el piso, el tirado medio encima mio, creo que me estoy clavando la junta del zocalo porque estamos en un angulo
“Dale nena dejame”
“No no, basta... arriba de la ropa” lo reto.
Todo porno pero medio soft porque no cogemos-cogemos, solo le estoy tocando el pito y el me está tocando arriba del pantalón tipo secundario.
Estamos asi unos minutos más y de golpe, acaba.
Está agitado. Se queda recostado entre el piso y la pared.
Estoy re caliente ahora. Quiero coger.
Tardo en caer que me calienta la situación. Cojamos.
Vayamos a una cama, vayamos a un hotel ya.
Me quedo muda. Se levanta y lo sigo.
“Sos un pendejo eh…”
Mudo.
“cómo podes ser tan pendejo con la edad que tenés, eh”, insisto.
Lo reto pero con sonrisa porque estoy caliente.
“Bueno…las cosas tienen su principio y tienen su final”
OPA
¿Cómo? Me pongo loca
¿Cómo FINAL? ¿Final de qué? ¿Querés que terminemos esto? Egoísta
“Bueno pero pará… ¿por qué terminar hoy?”
“No, bueno… pensé que no querías más hacer ESTO”
“Bueno justo HOY no quería, no es que no quiero, sino que hoy me siento mal...”
Se queda mudo.
Soy ambigua, no debe entender nada.
Nos quedamos mudos, pero mirando para abajo
“¿Qué pasa si otro día tengo ganas de hacer esto?”
“Bueno… será cuestión de charlarlo conmigo”
Se hace el canchero y me calienta.

Me meto en el baño.
¿Qué te pasa con este pibe nena?
Nada. Me calienta. Punto. Me calienta y no puedo entender cómo no llego a un puto orgasmo. Es como un castigo de dios.
¿Mirá si nunca más me curo esta traba que tengo con él, porque me pone nerviosa?
Tendríamos que haber cogido y al carajo
De golpe se me viene el llamado telefónico de mi amigo Gustavo. No puedo dejar de pensar en Gustavo y en su novia, en Gustavo revisándole el inbox a la novia, y la novia contándole a sus amigas lo del hongo que se pescó con el amante.

Salgo del baño y ni lo pienso “Mi amigo Gustavo le revisó el inbox a su novia, y le encontró unos chats re comprometedores… Me da miedo boludo”
Me da cosa decirle lo del hongo específicamente porque me va a decir que él no tiene nada. ¡¿Y YO QUE SE SI NO TENÉS NADA?!
“Bueno pero ¿qué tiene que ver? Esa gente será pelotuda, conmigo ESO no pasa”
“No, ya sé, pero que sé yo. No puedo dejar de pensar en ESO”
“Bueno pero ESO no tiene nada que ver con ESTO. Además nena, yo soy RE FIEL”
Ah bueno. ESTAMOS TODOS LOCOS.
El nivel de negacion que tiene este señor.
“JAAAA SE SE, PUUUUF”
No lo quiero bardear mucho porque me acuerdo de todas mis amigas diciéndome que no es gracioso cuando me pongo en escorpiana ironica que disfraza agresion con pseudohumor. Mejor freno acá, pero este chabón me está cargando, que se hace el novio fiel.
Me mira enojado: “Mirá nena, esto que pasa acá, pasa solamente con vos”
NO ENTIENDO. ES COMO UNA PIÑA ESTO
¿Festejo? ¿Qué hago? ¿Lo abrazo?
Me quedo todos estos segundos muda. Tensa.
“Eh… bueno yo también hago esto solamente con vos”
¿Qué carajo estamos diciendo? ¡Cojamos ya! ¡¡¡¡Casemonos!!!!
Me invade el romanticismo.
Horrible. Un mood muy Titanic.
¿Qué mierda es lo que tengo con él?
¿Es de esas películas tipo Caja Negra que no vi pero pienso que los personajes no se hablan y no pasa nada, en apariencia, pero por lo bajo, pasa DE TODO?
No me da sacarle el tema de qué somos.
Me queda cómodo no hablar. Soy fría.
No soy fría pero con él me sale ser fría. No me quiero enamorar de él.
Quererlo lo quiero, obvio. Lo APRECIO ponele.
Pero no sería nunca su novia, no podría enamorarme de el, es muy forro
Bueno no sería nunca su novia pero porque ya tiene novia y encima la embarazó
¿Uno puede estar de novio con alguien y no estar enamorado de ese alguien?
O, ¿podés estar enamorado de alguien y no estar de novio con ese alguien?
Igual no soy su target.

Al final se descarga toda la data en el rígido y me lo muestra. Pasamos de eso que nos dijimos a esto de estar mirando archivos de excel con cien mil casilleros de colores.
Se me acerca a la compu, se me pone al lado, abre los archivos y me caliento un poco.
“Ahora me quedé caliente, boludo”, le digo pero bajito, porque me da vergüenza lo que nos dijimos recién.
Se sonríe. Nada más.
Él es el que indica cuándo esto arranca y cuándo esto termina. Él es el jefe, es así.
Quiero llevármelo a un hotel y tener una escena de sexo descontrolado pero ya pasó el momento. Lo perdí. Como siempre, con Humberto. Me la paso perdiendo los momentos que están buenos y después me la paso reflexionando sobre por qué me pierdo los momentos buenos.

Estamos con cuatro archivos abiertos y de golpe entra el socio.
Nos saludamos y se incorpora a la reunión. Disimulamos.
Pasa una hora y cae Agustina y dos empleados. Charlamos.
Pasan dos horas y de repente nos volvemos a quedar solos.
Está bajando el sol y entra como un rayito que parece de otoño desde la ventana, y le pega en los ojos.
Estamos hablando del organigrama de posibles reuniones y de revisión de posibilidades y de golpe hacemos eye contact
no se por qué me lo quedo mirando.
Le miro los ojos que están más celestes porque le pega el rayito ese.
Se me cruza en la mente lo que nos dijimos hace un rato y me sonrío.
Me mira y se sonríe.
AY DIOS. ES UN RE MOMENTO DE PELÍCULA ESTO O YO ESTOY FLASHEANDO.
“¿Qué?” me dice
“No, no, nada”
Es la primera vez  desde que empezó todo esto que nos miramos a los ojos sosteniendo la mirada por más de medio segundo.

Termina la reunión y agarro las cosas para irme.
Lo despido con un beso en el cachete, casi en la oreja.
Acá no pasa nada
Aunque creo que lo llamaría mas tarde para que saliéramos a cenar y despues a coger
Igual no lo voy a llamar, pero si me dieran ganas de llamarlo, no podría. Con este gil me tengo que limitar porque seguro se lima.
Es re fóbico seguro.
O es fóbico o no gusta mucho de mí que se yo. Andá a saber.
No sé si es tan fóbico. Está esperando un hijo. Los fóbicos no tienen hijos, me parece.
Aparte mientras yo no quiera hablar del tema, humberto no se va a flashear.
Igual esas estrategias siempre salen al revés.
Te dicen no te enamores y te enamorás porque sos básica. Porque el incosciente anula el NO. Decime ENAMORATE DALE POR FAVOR y ahí sí, seguro no me enamoro ni en pedo.
Bueno igual no me dijo “no te enamores”, estoy mezclando pibes me parece.

Me subo al bondi y abro el libro de Kundera, leo:
“Quería tener la seguridad de que la amistad erótica nunca llegaría a convertirse en la agresividad del amor, y por eso mantenía largas pausas entre los encuentros con cada una de sus amantes. Estaba convencido de que éste era un método perfecto y lo propagaba entre sus amigos: «Hay que mantener la regla del número tres. Es posible ver a una mujer varias veces seguidas, pero en tal caso no más de tres veces. También es posible mantener una relación durante años, pero con la condición de que entre cada encuentro pasen al menos tres semanas». Este sistema le daba a Tomás la posibilidad de no separarse”





4 comentarios:

  1. Estos tipos existen dios mio. Y el chamuyo mas grande de la hstoria es «solo con vos me pasa esto» jajaja hay gente que lo cree todavia? Para mi elijen creerlo.

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  2. Me hice adicta a los normales... me lei todo la puta madre... ahora tendré que esperar

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