19.1.17

Los normales - Cita 5

Cita #5 -




27 de Abril.

Estamos yéndonos a dormir, y de golpe Roberto dice “¿Quién es Humberto?”
Me lo quedo mirando y ahí me doy cuenta que tiene mi celular en la mano.
“¿Qué hacés con mi celular boludo? No es nadie”
No me lo da y tiene cara de culo.
“Boludo dame el celular ¿por qué me lo agarrás, qué te pasa?
Me tiro encima y se lo quiero sacar pero se resiste.
Luchamos un poco y flasheo que va a pegarme.
“SOS UN VIOLENTO ROBERTO” le grito y sigue resistiéndose.
Me grita “Nena, ¡¿qué es esto?! Y me muestra la pantalla con el Whatsapp.
Uh.
Mensaje mío a Sole contándole todo el detalle de la cita última con Humberto.
“No pero no es sobre mí que hablo boludo, le estaba contando una cosa de Vero”
Siento fuego en el pecho.
LA PUTA MADRE.
“¿Me estás jodiendo nena? ¿Te cojiste a alguien? ¿Quién es “Humberto” por qué le ponés comillas? ¿Cómo se llama? ¿Quién es?”
No le respondo. Le niego todo. Hay que negar SIEMPRE me dice mi amigo de Nueva York, aunque haya fotos.
Qué cagada. Me voy a quedar sin novio. Roberto no va a aguantar que yo me haya garchado a otro, aunque es obvio que él se debe haber cogido a Ine y a 20 más.
Roberto grita.
Si me quedo sin novio le voy a tirar toda mi ansiedad a Humberto y la voy a terminar cagando.
Igual, esto ya no funcionaba más.
¿Y si le decís que SI? Que mejor se vaya y chau. Que te quedás con el depto, y de paso le tirás tu teoría sobre Ine.
Qué paja mudarse, por dios que se apiade y me deje quedarme acá.
“Ya fue Roberto. Esto se terminó”
¿En qué momento le digo que quiero quedarme en el depto?
Llora.
“Pará boludo, no quiero que te pongas así”
¿Le digo algo de Humberto? Me hago la boluda, ya fue.
“Te amo boluda… por qué no intentamos seguir… “
Se sienta. Me agarra.
“Fer, la verdad te tengo que confesar que en el viaje a Mar del Plata… pasó algo con la asistente, que se yo, tampoco fue importante y lo hice porque me puse en pedo, después me quería matar pero…”
Lo empujo: “Yo me quedo en el depto, entonces”

Pasan 3 semanas en que no veo a Humberto. Hablo por teléfono todos los días con el socio y sólo dos veces con él, pero por temas laborales. Nada más. Nada personal. Nada.
Leo notas de sexualidad en revistas femeninas.
“Los 5 tips para pasarla bien con tu chico”.
Todas mierdas escriben.
Estoy obsesionada ¿Cómo puede ser que no tuve un orgasmo con este pibe si me encanta, me vuelve loca?
Esto no me puede estar pasando. ¿Tendré un problema mental? ¿Tendré que contarlo en terapia? Me da paja hacer terapia sobre esto. La psicóloga me va a preguntar por qué sigo cogiendo con Humberto sino tengo orgasmos y lo va a relacionar con que me acabo de separar de Roberto. Y va a decir pelotudeces del simbolismo de la palabra Acabar.
Me va a hacer llorar por Roberto y para mí lo de Roberto ya fue, me chupa un huevo, no funcionaba, era un sentimental de mierda y nunca iba a ganar más plata que yo, y así no se puede.
Si pienso, obvio que un poco lo extraño.
Quiero ver a Humberto, y ahora siento que va a ser mejor porque estoy libre.

Le mando un mensaje, cortito, de una: “¿Cómo venís hoy?”
Me responde al toque: “Bien. Venite tipo ocho”
Nos re entendemos. No hace falta aclararle que el asunto no es laboral.
Es como si nuestras mentes se hablaran. Es telepatía esto. O como si estuviésemos en la película Avatar, que se hablaban con la mente, y todos formaban un único organismo cósmico.
Igual si nos hablamos con la mente, deberíamos acabar juntos.

Voy decidida. Quiero verlo, y decirle que vayamos a un hotel y que nos quedemos un rato largo.
Coger pero acabar, porque no acepto otra cosa hoy.
Necesito curarme. Y esto se cura cogiendo y llegando al orgasmo.
Y coger a lo loco pero tranquilitos, porque me parece que mis tiempos son más largos y capaz cuando me voy del encuentro recién ahí es que me dan ganas de coger.

Llego, toco timbre. Me dice “Ya va” por el portero y tarda un minuto en bajar.
Abre la puerta, entro, subimos al ascensor.
No nos miramos, no nos hablamos, nada. En el ascensor pienso en avanzarlo yo, encajarle un beso, algo. No hago nada.
Salimos del ascensor, entramos a la oficina. Hablamos de laburo, me cuenta que se reunió hasta recién con Nestor, me habla del organigrama de las fechas pero de golpe se me tira encima.
No me lo veo venir, pero le sigo el beso.
Me quiere sacar la ropa, me sube la remera me baja el pantalón me quiere besar la panza. Todo a los pedos. Me calienta, no es que no me caliente, pero me molesta estar tan fría y él tan desaforado. Quiero imponerle mi ritmo pero obviamente no lo hago.
Dije que encaraba yo. Dije que hoy iba a manejar las cosas yo.
Trato de imponerme y le digo que frene un poco, que vayamos más despacio pero de vuelta me agarra sumisión y siento que si le insisto se va a aburrir.
En esas notas de revistas femeninas decía que le cortás el mambo al pibe cuando empezás con el “más despacio, más despacio”
Esas revistas son una mierda, yo no veo otra forma de llegar que no sea siendo un poco más suaves.
Opción sería callar la mente y conectar con lo que estoy haciendo, pero no puedo.

Agarra los forros y le digo “No please… Bancá un toque, dale?”
Quiero estar toda la noche revolcándome pero como si tuviera 13 y estuviera en los reservados de Engelberg. Revolcándome sin coger, tener 4 horas de tranzar.
“Dale boluda, me re calentás, un toque aunque sea, después hacemos lo que quieras”
No quieroooo. Estoy ovulando y tengo miedo de quedar embarazada, o de pescarme una venérea otra vez… y ahora se me suma una peor: mirá si me pesco alguna alergia de la piel?
Me acuesta en el piso, en culo porque ya me bajó las medias, la pollera y la bombacha.
Luché al pedo, como siempre.
No se por qué soy tan sumisa con él, es como un inhibidor de carácter
Como ya estamos cogiendo, me sobreadapto de nuevo y me hago la liberada para manejar el ritmo yo. Pero mis tiempos son de velocidad 30 km/h y los suyos a 260 km/h

Seguimos cogiendo a su ritmo. Me hago un poco la puta para entrar en clima.
Necesito acabar. Quiero acabar. Dale cerebro.
No se en qué pensar para llegar al orgasmo, entonces pienso en que estoy cogiendo con Humberto y entro en clima. Siento que me falta poco para llegar, pero se me va.
Quiero cambiar de posición.
Capaz es eso, boluda, la posición.
Le digo que quiero ir arriba, y me hace hacer un re paso coreográfico que termina con él en el suelo y yo arriba poniendo cara de Moria.
Hace frío, el piso esta helado, me duelen las rodillas
Pasan 2 minutos más de esto y cero. CERO CERO CERO. No se si soy yo, no se si es él. No se si es mi madre en mi cabeza diciéndome María Fernanda meté panza, no se si es que me viene un flash de su novia.
Nada, no me pasa nada. Estoy re caliente, sí, pero no llego a ningún lado, qué le voy a hacer, capaz estoy enferma.

Me lo tranzo porque me calienta más tranzar que estar así sacados cogiendo como en una porno.
De golpe me hace salir de esta posición y vuelvo al piso, pero me apoyo mal y me clavo su zapato en mi espalda.
Ay la puta madre. Me duele todo.
La espalda, las piernas, me parece que me está doliendo, coger.
Para mí, necesitamos ir a un hotel, tranquilos, o a un sillón, ¿no hay un puto sillón por acá?
Humberto está re caliente me parece, porque todo lo que yo voy haciendo, hace que el pibe me hable pornograficamente.
Sí, para mí la está pasando bien, o bueno vaya uno a saber, capaz está actuando un poco, para no hacerme sentir mal.
De repente siento que estamos re comunicados por la mente y él en su mente me está pidiendo pista.
Parece el capítulo de Sex in the City en el que Samantha no puede llegar al orgasmo y coge como 4 horas seguidas y nada, sólo que en este caso es como si todos los capítulos Samantha tuviera ese problema. Me deprime.
De repente le digo “Si querés, terminá que después termino yo” qué mentirosa, si estás re frígida, no mientas más.
Apenas le doy la indicación, acaba.
Se levanta, se viste rápido y me es re obvio que quiere que me vaya.
Me levanto me visto rápido y me enculo. ¿Cómo puede ser?
¿Soy pelotuda? Cojo al pedo! ¡¿Qué es esto!?
Humberto me mira y me dice “Estás linda, eh” seco, sin sonrisa, ni nada, ni un mimo, nada.
Siento que me está fletando y me violenta que me flete así, me violenta y me pongo mal. Necesito hablar con él. Reclamarle. Que sea mi novio dos minutos.
Le digo “Che, quiero hablar un toque con vos”
“El tema es que estoy re complicado con los tiempos tendría que rajar”
Le insisto “Dame cinco minutos”
Lo odio, le quiero hacer un planteo.
Bajamos y en el ascensor le suena el teléfono. Siento que es la novia.

Llegamos a la puerta. Corta.
Le digo “Acompañame a tomarme un taxi que así hablamos mientras caminamos”
Lo odio y me odio a mí también.
Me quiero matar. Cogí al pedo de nuevo.
Regalé freepass de mí, al pedo
AL PE DOOOOO ¿Por qué soy así, me explicás?
¿Aparte que le voy a plantear? Qué rídicula… si el pibe no tiene la culpa.

Llegamos a la esquina y hay un odio en el aire que no se aguanta.
De repente le digo “Che todo bien, andá en serio”
“No, no, todo bien dale”
Me salta la térmica “Qué temperamento de mierda que tenés nene”
Le gritoneo y Humberto me hace señas de “bajá la voz”
NO QUIERO BAJAR LA VOZ, HUMBERTO quiero coger, vayamos a coger de nuevo dale! Me encantás.
Caminamos una cuadra en silencio y de repente le digo “Che, ¿pero adónde vas vos?”
“Boluda, te estoy acompañando. Me dijiste que querés hablar conmigo”
No lo soporto. Le quiero pegar, o chapármelo pero aplastándolo contra la pared un poco así lo lastimo y se clava algún clavo oxidado de esta pared inmunda.
Y le da tétanos. Algo.
Al pibe no le debes importar, eh.
No hablés, andate. Andate ya.
Le digo “Nada, boludo quiero acabar. Estoy re enculada quiero ir a un telo y poder relajarme. No estoy relajada, es patético esto que me está pasando”
Me toca el hombro y me dice “Bueno boluda, relajate, ya vas a llegar, estas cosas necesitan tiempo”
Minimiza. le grito: “NO QUIERO ESPERAR, SE QUE SEGURO ESTOY ENROSCADA PERO NO SE QUÉ HACER”
“Bueno a veces la fantasía es mejor que la realidad”
“No boludo, la realidad es mucho mejor que la fantasía, debo estar enferma seguro”
“Mirá, igual, yo te veo bastante suelta eh, estás linda, sexy, estás muy bien eh”

Me quedo dura. Me tiemblan las piernas.

Llegamos a la esquina y me dice “Vayamos con calma”
No entiendo qué me quiere decir y le digo “¿Qué sería ir con calma?”
Se frena, me agarra la cara para darme un beso y me asusto porque pienso que me va a dar un pico y estamos en la calle. Pero no, me da un beso en el cachete y me dice en el oído:
“Estoy comprometido, linda”

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE????????
Quiero sacar la tijera que tengo en el bolso, clavársela ahora mismo en el corazón, sacárselo y revolearlo por la calle
Lo quiero matar. LO VOY A MATAR
¿¡¿¡¿QUIEN CARAJO ES?!!?!?
No le voy a contar que me separé de Roberto, así no siente que él está por encima mío.
El odio que me da.

De repente lo miro a los ojos y caigo ¡CLARO! ¡ES OBVIO! ¡ES OBVIO QUE LA MUJER YA PARIÓ A SU HIJO! Ay dios mío ¿y no me va a contar nada?
¿Le cambiará los pañales?
Para mi le chupa todo un huevo, si es un robot.
Se separa de mí y me dice: “Mandame los archivos, dale”
“Sí, sí, un sicario te voy a mandar”

Me tomo un taxi y mensajeo a Ro: “Boluda, me duele mucho la espalda, qué era la espalda en esas boludeces de las frases que buscás vos?”
Rober me contesta al toque “¿Lado izquierdo o derecho? ¿Dónde estás?”
Le respondo “Lado izquierdo”
Pago, bajo.
Entro a casa y me contesta: “Espalda, lado izquierdo según las frases de Louis: Culpa por sexualidad”

Pasan 4 días.
Decido contarlo en terapia.
La psicóloga me explica que si no dejo liberada la libido me puede hacer mal.
“Queda la libido estancada y te trae múltiples inconvenientes”
¿CUÁLES?
“Ok ¿y qué hago?”
“Y mirá, una opción es buscarse otro chongo”
ME ESTÁS JODIENDO
“Eh..no entiendo”
“Sí, no tenés ese compañero tuyo con el que tenías cierta tensión sexual, ¿Juan Cruz se llamaba?”
“Sí, sí, pero ya no viene más a la oficina y aparte está de novio”
“Bueno, pero qué importa eso”
AH BUENO

Salgo de terapia y mensajeo a Juan Cruz. Cómo andás? Bien vos? En qué andas?. Boluda pasate un día y almorzamos juntos. Dale, un dia salgo antes y paso, total estoy al toque.
Arreglamos para el lunes.
Es obvio que me tengo que buscar otro ahora que no estoy de novia.
Es más, TENGO QUE PONERME DE NOVIA DE NUEVO así puedo tener una relación más relajada con Humberto.
Igual,  lo de Humberto no conduce a ningún lado.

Lunes. Llego a lo de Juan Cruz.
Nos sentamos a tomar un café en su living. Hablamos de laburo. Se enteró por otro pibe que se reflotó el proyecto de Zona Norte con Humberto y el socio.
“Ese chabón la tiene re clara eh” me dice de Humberto.
No le cuento absolutamente nada sobre Humberto y de repente le digo “Che… ¿viste que vos siempre me jodés que nos fumemos un porro y que nos demos unos piquitos como en la fiesta de fin de año y que bla bla bla?”
Nos reimos.
Histeriqueamos, me dice “Ay boluda te morís por mi”
Nos chicaneamos.
Le interrumpo el gaste y le explico “No, mirá es así, tengo un plan: Nos vemos, cada 10 días, o algo así, lo que vos quiera y… Ah pará no te pregunté… ¿cómo estás con Pau?”
“Y, no no, medio que estoy en un tiempo con ella…”
BARBARO. GENIAL
“Ah, qué garron. Bueno mirá, nos vemos, nos ponemos una película, y la cosa es que valen caricias, valen besos en el cuello pero no valen besos en la boca ni sexo-sexo”
Se ríe.
“Podemos abrazarnos, como si estuviéramos en el secundario, pero nada más que eso”
No voy a confezarle que me separé
“Bueno”
“Bueno, dale”
“Vale que te toque ahí arriba del pantalón”
“Arriba del pantalón, me parece que sí, adentro del pantalón ya es sexo, y no quiero”
“Bueno”
Me dice “Hecho” y me pega en la rodilla.
Salto y pego un grito porque me quedaron las rodillas llenas de moretones del otro día con Humberto y Juan Cruz me dice “¿Qué te pasó?”
“Ay tengo un moretón justo ahí”
Me mira y me dice “¿Y pero como te hiciste un moretón ahí en las rodillas? ¿¿Te caiste??”
Sospecha que me cogí a alguien.
Capaz tiene conmigo el poder que tengo yo con Humberto.




4 comentarios:

  1. Humberto (para mi cámbiale el nombre.. es lo que no permite el orgasmo) es de esos que amas y odias al mismo tiempo y con la misma intensidad.

    ResponderEliminar
  2. Coger sin acabar... Debe ser algo tipo tener A Plutón en la 8! Quiero que María Fernanda conozca a un chongo en el bondi, de esos que se toma porque malflashea con los taxis y las violaciones, o que conozca a un tachero y lo use para viajar gratis y de paso tener sexo en los bosques de Palermo, o algún parque menos clichés. La quiero a María Fernanda. ❤

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ajjaj podria ser!!! Sii, yo tambien la quiero mucho a Maria Fernanda <3

      Eliminar