18.7.17

Los Normales - Cita 13



Cita # 13






25 de Agosto

Sueño que estoy con Humberto. Le digo en el sueño que el otro día soñé con él.
Me pregunta “¿Qué soñaste?” y le cuento la parte de “Vos sos de esas minas que yo ni en pedo dejo pero que a la larga me dejan porque se aburren” o algo así. Se que no terminaba así pero en el sueño le doy ese final a la frase.
Ni me confirma ni me niega lo de “se aburren” y de golpe estamos callados pero se que nos estamos comunicando con las mentes.
Con la mente, le digo “Ya se que vos querés decirme que me querés y que te encanto, pero que no podés porque tenés esa enfermedad mental que te hace ser tan patológicamente frío pero yo te entiendo, no te voy a pedir nada, quedate tranquilo”
Humberto se sonríe y me despierto.

La novia de Humberto lo etiqueta en una foto con el hijo. Tiene 4 likes de quienes supongo serán amigas y la novia de Humberto le pone “Pa apurate con el trabajo así nos vemos” como si el que hubiera escrito el post fuera el hijo.
La foto tiene fecha de ayer, no se por qué me aparece hoy en mi timeline.
Termino de leer “así nos vemos” y me suena el celular.
Miro y tengo mensaje de Humberto “Hoy estoy libre tipo 7 por Honorio, ¿nos vemos?”
Le respondo “Dale” aunque sé que tengo que hacerme rogar un poco.
No hacérsela tan fácil. Pero no puedo y me pongo la excusa de que la vida es corta y que por ahí mañana me pisa un auto, pero en verdad no puedo decirle que no porque soy como su súbdita.

Me subo a un taxi porque no estoy bien de horario. Vamos por San Martín y el tránsito es un quilombo. De golpe el taxista clava los frenos porque no se qué se cruza y nos chocan de atrás. Grito.
El taxista me dice “Este hijo de puta lo hizo a propósito” y se baja.
Se putea con otro que también se bajó y yo me quiero matar.
Le mando mensaje de audio a Sole “Boluda, estoy yendo a encontrarme con Humberto, obviamente se que no tendría que ir, pero no me puedo resistir a ese hijo de puta. Cuestión que acaban de chocar el taxi y el taxista se está puteando, y no me puedo bajar y tomar otro porque no sabés el embotellamiento que hay”
Cae la policía.
Le mando mensaje a Humberto y le digo “Estoy unos veinte minutos tarde”
La cana me toma los datos y yo me pongo paranoica.
No quiero que me empernen como testigo.
Aprovecho que están tomándole los datos al taxista, me hago la boluda y salgo corriendo
Me voy a la mierda sin pagar el taxi. Camino por San Martín como cinco cuadras hasta que se descongestiona y me puedo tomar otro taxi. Miro el celular y tengo mensaje de Humberto “¿Pero a qué hora estarías?”
Siento que me lo quiere cancelar y le digo al nuevo taxista que estoy apurada si puede ir más rápido.
Al final llego a su puerta 45 minutos tarde
Que se joda, él me hace venir de la nada sin poder decirle que no.

En el ascensor no hablamos nada.
Entramos y me siento en el sillón. Hay café, me quedo dos minutos sentada mirando la cafetera en la mesita dudando y se me viene encima.
Tranzamos y al toque empezamos a coger, así muy típico suyo, ya me saca la ropa, ya cogemos. Ya todo.
En un punto me alegro porque estoy apurada.
De repente en el medio de todo el porno que estamos haciendo me dice “Mirá como me ponés” y yo decodifico TE AMO BOLUDA, TE AMO.
Siento que me quiere y estoy por llegar, pero no llego.
Paso cinco minutos en ese estado de estar por acabar y de golpe Humberto acaba.
Yo quedo en el limbo.
Me cuelgo. Pienso en esto. En estar acá con él en pelotas.
Algo tiene que pasar acá, no puede ser solamente coger. O sí?
No me doy cuenta y le estoy acariciando la pierna, pero cuando registro, paro.
Qué onda? sentí que era como un novio.
Saco la mano y de golpe me vienen unas ganas incontrolables de llorar. Ay no no no.
Lloro.
Qué papel de pelotuda estoy haciendo, pero no puedo parar de llorar.
Me seco las lágrimas y siento que le tengo que dar algún tipo de explicación “Mi cuerpo se confunde y en vez de tener un orgasmo, llora, pero es como una cosa del cuerpo”

Se levanta, se pone la ropa interior, el jean y agarra la remera, todo sin decirme nada.
Se mete en el baño.
Me visto rápido porque tengo que rajar pero justo que yo tengo que irme rapidísimo, él está relajado.
El desencuentro constante.
Desaparece.
Pasan como quince minutos y nada
No entiendo si se fue a la cocina a comer, o si fue al baño.
Al final, se abre la puerta y le digo “Uh boludo dale estoy re apurada”
Me baja a abrir. Nos saludamos con un beso en el ascensor porque justo sale un tipo que me deja la puerta abierta, y tiramos un “Nos vemos” casi en la puerta.

Camino y pienso en él.
Quiero volver. Qué desgracia me re gusta este pibe.

Sueño de nuevo con Humberto.
Estamos en un petit hotel y nos re cuesta encontrar un lugar para coger. En el edificio hay bocha de gente que nos conoce, no entiendo de dónde, y yo le digo “Guarda que ese le puede contar a tu novia”
El me dice “Me encantás” al oído pero me parece que son dos sueños superpuestos porque él está re calmo con el hecho de que lo vean y yo soy la nerviosa.
Me despierto.

Pasan 5 días de la última vez que nos vimos y me doy cuenta de que me quedé caliente.
Algo tengo que hacer.
Le quiero escribir pero no pasó ni una semana.
Le escribo a Juan Cruz

Me veo con Juan Cruz y hablamos de laburo. Me hace café y nos vamos a la sala de reuniones.
Abre un Pdf, me cuenta cosas de su laburo. Mucho no me interesa y mensajeo al socio de Humberto inventándole que necesito una data, pero sólo para ver en qué momento puedo preguntarle si tiene noticias de Humberto.
Se asoma una de las chicas de administración y saluda.
Se va casi media oficina y Juan Cruz se sienta al lado mío.
Le toco la boca y se sonríe pero me sigue hablando de laburo.
Lo bueno es que con Juan Cruz puedo ser histérica.
Juan Cruz se pone a hablar por teléfono y yo aprovecho para mandarle un texto directo a al socio de Humberto: “Che Humberto se fue no?” pero esperando que me diga que no y me dice “Sí, sí, tenía que ir a cerrar el deal con esos clientes”
Da play a un video de una investigación sobre algo que ni idea porque tiene mucha data y mientras me traduce lo que dicen, le hago caricias en la panza.
Me habla y me mira la boca pero no hace nada.
Cero beso, cero coger. Es el opuesto a Humberto, Juan Cruz.

Estoy volviendo a casa y en el subte le reviso el instagram a Humberto.
Confirmado: Está de viaje, me doy cuenta por las fotos.

Hoy siento que estoy más grave que nunca desde que empezó todo esto. No puedo dejar de pensar en él. Quiero escribirle pero tengo miedo de escribirle y que no me responda.
No soporto su rechazo.
Le escribo. Le digo “Ey, hoy hablé con Nestor y me mando un print de pantalla de la revista donde salió tu laburo para Salta. Te felicito, es genial”
Me arrepiento de decirle “Es genial” Es una expresión muy vulgar. Él que es tan culto debe sentir cierta pena por mí, y cierto orgullo por su superioridad.

No me responde.
Pasa un día entero y no me responde.
Dos días y no me responde. Tampoco aparece visto el mensaje.
Le debe haber llegado mi notificación y le chupó un huevo.

O capaz me bloqueó.

Sueño de nuevo con él. Está de viaje pero vuelve y me lo cruzo por la calle. En el sueño Humberto se parece a David Bowie en el 2000, lo veo por la calle y él justo me grita por el apellido.
Me doy vuelta para saludarlo y le digo “Ey, cuándo volviste?”
“Hoy”
En el sueño pienso qué onda, volvió hoy pero no me mandó ningún mensaje, y yo que venía pensando que seguro si volvía me mensajeaba.
Ahí se le acerca una mina y le toca la boca. Miro a la mina y me doy cuenta de todo.
Humberto tiene otra amante. Qué bronca.
Cambió de amante.
Me pongo histérica. Me quiero morir pero a la vez siento que es lícito que cambie de amante, y que yo no puedo decirle nada. Es libre. O sea no es libre por su novia, pero por mi parte sí.
Y yo no puedo decirle nada porque no soy la dueña de su no-libertad.
Ahí me doy cuenta de que perdí el celular.
Busco la billetera para ver si voy a un locutorio a hablar por teléfono y tampoco tengo la billetera. O sea que me robaron?
Quiero sentarme en un bar a tomar algo, para relajarme, pero no tengo plata.
Me quedo sin plata y sin celular y de golpe miro en frente y me doy cuenta que ya no estoy más en Buenos Aires. Estoy en París.
Entonces Humberto estaba en París, no en Buenos Aires? Y yo sin plata en París.
Me despierto y pienso todo el día en él.

Son las 6, miro el celular y tengo una notificación.
Humberto comentó una foto mía en instagram.
Me suben todos los calores, voy rápido a la foto y es justo una foto de un auto antiguo que vi en San Telmo y le saqué foto.
Hay 4 comentarios de amigos del gimnasio y el comentario de Humberto.
“Qué bien, por suerte en breve estaré por Buenos Aires”

  




11.7.17

Los Normales - Cita 12

Cita #12












5 de Agosto.

Sueño que estoy en el casamiento de una amiga en común con Humberto.
En realidad no me queda claro si es amiga suya, o de su novia.
De repente estoy sentada con Humberto en un sillón, en un patiecito ambientado tipo Pinterest, y se nos acerca la mina que se casa.
Es cuarentona y yo siento un poco de angustia, porque se está casando.
La cuarentona nos pregunta cómo la estamos pasando y le pregunta a Humberto por su novia.
Su novia no está. Se fue de viaje, o de gira. No se bien.
La mina se va y Humberto de golpe me pregunta: “Por qué el otro día no cenaste en la reunión con tus amigas, porque sabías que ibas a garchar?”
Me quedo muda y agrega: “Mirá que no hay obligación de garchar siempre eh”
“No boludo, ya se, pero sabía que iba a pasar en algún momento y bueno preferí no cenar así esaba livianita”
“No bueno pero no es que siempre que nos veamos tengas la obligación de coger eh”
“No boludo, pero yo quiero”
Nos quedamos mirándonos fijo.
Le repito “Yo quiero, boludo”
Me dice algo más pero no le entiendo porque me habla bajito y se me va tirando encima medio en cámara lenta.
Estamos boca con boca y le digo “Boludo pará que está tu socio”
Se incorpora.
Nos quedamos callados y vemos a lo lejos la fiesta que sigue sin nosotros.
Suena jazz y me dice “Sabés qué? Vos pertenecés a la clase de minas que yo ni en pedo puedo dejar pero que terminan dejándome porque…”
Me despierto.
Hago fuerza para recordar qué me dijo. ¿Por qué lo dejaría?
No puedo acordarme.
¿Dijo “Porque se aburren”?
Decido que dijo eso aunque no me dijo eso, pero necesito darle un cierre al sueño.

De golpe tengo como un rayo de verdad absoluta que me atraviesa.
Entiendo todo: no acabo con Humberto porque se que coge sin quererme y yo ante todo necesito sentirme querida. No puedo coger con alguien que no me quiera.
Es eso. Como no le puedo preguntar si me quiere o no me quiere, no acabo.
Le puedo preguntar, pero me va a decir que no, que no me quiere; entonces prefiero no enfrentar la realidad.
Igual, por cumplido me diría que sí, que me quiere. Pero yo no le creería porque sabría que es bulshit.
Qué bronca que me da no poder ser varón en estos casos.

18:30. Mensaje de Humberto.
No me sorprende, porque soñé con él, entonces lo atraje por telepatía.
Chequeo mensaje y es sobre laburo.
Se necesita sí o sí una reunión urgente con uno de los inversores.
Lo quiero ver, obviamente, así que le respondo todo que si, pero le insisto con vernos en el bar de la vuelta de mi laburo, asi la pelota está en mi cancha.
“No, venite acá dale que tengo todo en la compu” me insiste.
Bueno. Pero no vamos a coger.

Llego. Me abre el socio que me saluda y se va.
Bueno, no tiene por qué pasar algo.
Subo, nos saludamos y me doy cuenta de que estamos con el chip laboral puesto.
Me ofrece café. Todo laburo.
Pasamos una hora reunidos viendo archivos en la compu.
Llamo al asistente del jefe de Zona Norte, desde mi teléfono, se lo paso a Humberto. Hablan dos minutos, me lo pasa de nuevo.
El pibe me dicta un mail. Escribo.
Algo pasa con el dropbox que no nos llegan los archivos.
Cortamos, nos quejamos del pibe de Zona Norte.
Laburamos un rato.

Se termina el café y me ofrece más.
Viene de la cocina con nueva carga de café y en vez de sentarse en la mesa, viene al lado mío. Mmh. Me desarma que se siente al lado mío, pierdo todo tipo de voluntad y decisión.
Deja el café y me da un beso en el cuello. “Bueno ya está, ya laburamos”
Tranzamos. Sumisión total.
Nos tiramos en el piso y me saca el pantalón.
Hacemos la rutina de luchar porque él me quiere sacar la ropa y yo me la quiero dejar.
Gana, como siempre.
Cogemos y mientras cogemos paso por dos momentos de casi acabar. Pero no acabo.
Qué depresión este problema que tengo con Humberto.
Acaba él y siento que quiere que me vaya inmediatamente de acá.
¿Qué me pasa realmente con este pibe? ¿Qué parte de este pibe me gusta?
No logro entenderme, no logro entender la relación, no logro entender a Humberto.
Vengo para entender qué me pasa con Humberto, y nunca entiendo qué me pasa con Humberto.
Pero sigo viniendo.
De repente me doy cuenta que se fue a la cocina y veo de refilón que está comiendo medialunas.
Otra vez no convida?! Qué forro!
Las ganas de comer medialunas hacen que me pare y me vista en un segundo.
Voy y lo increpo en la cocina.
“Che boludo, por qué no convidás?”
“Ay no, boluda, pensé que te estabas cuidando”
¿¿¿¿ME ESTAS DICIENDO GORDA????
“¿Cómo cuidando? ¿Por qué decís eso? No entiendo”
“Te ofrecí cuando llegaste y me dijiste que te estabas cuidando”
Respiro.
Pasa el gato que tienen acá y me da un poco de asco porque se me pega a la pierna y se refriega.
“Ay qué le pasa al gato éste?”
“Viste. El gato es como su dueño, SE QUIERE GARCHAR TODO LO QUE CAMINA”
Otra vez me recuerda que es un cogedor serial.
Actúo indiferencia, le sonrío y agarro el bolso.
Qué onda su novia y su hijo? Por qué no me los menciona nunca?
Qué frío es.

Salimos, nos saludamos con beso en el cachete y yo paro un taxi en Honorio.
Me subo al taxi y siento que tendría que haberle dicho algo.
Me deja pensando en él cogiéndose a otras minas. A mil minas.
En mi mente le digo al taxi que pegue la vuelta y que volvamos al punto donde me lo tomé. Mensajeo a Humberto, en mi mente, y le digo “Che te llamo un minuto para hablar”
En mi mente Humberto me responde “Claro” y yo lo llamo.
En mi mente le digo llorando que estoy mal y que necesito volver a coger. Humberto me dice “Venite”. Voy, llego en un toque, entro. Me tiro en el sillón a llorar pero como estoy llorando en mi mente, no me queda la cara deformada, quedo re linda y maquillada a pesar del llanto. Humberto en mi mente me pregunta “Qué te pasa Fer?” y yo le respondo “Nada”. Cogemos en mi mente, y acabo. Termina todo y me suena el teléfono. Es Roberto que quiere volver conmigo. Discuto en mi mente con Roberto, en bolas, en el living de Humberto, mientras Humberto me hace caricias en el pelo.


Bajo del taxi y entro a mi casa.





4.7.17

Los Normales - Cita 11





Cita # 11







20 de julio

Sueño que estamos en una fiesta, entro a un salón donde hay mucha gente y lo veo a Humberto sin su novia y sin su hijo.
Hay mar. Hay millones de personas.
De golpe nos queremos ir a coger pero no encontramos lugar.
Caminamos por toda la fiesta y entramos en distintos salones en los que hay gente bailando, gente sentada, gente charlando.
Finalmente encontramos lugar y cuando vamos a chaparnos a lo bestia, de golpe ahí ya no se puede coger.
Pasamos 10 minutos así. Miro la hora en el celular y son las 19:50. Es el cumple de mi madre y deben estar todos esperándome.
No me importa porque seguimos buscando lugar para coger.
De repente nos cruzamos con una china y Humberto la saluda medio seductor. Es obvio que cogen.
No le quiero hacer ningún planteo pero de la nada le digo “Che, yo me voy”.
Agarro un saco que hay en una silla y encaro para irme. Humberto viene a buscarme y me dice “Pará boluda, dale, pará”, pero con cara de orto.
Es obvio que no hay lugar para mi reclamo.
La china viene de nuevo y lo agarra de la mano “Dale boludo vení vamos” le dice y yo le digo a la china “¿Me lo dejás un minutín?”
Le quiero ganar a la china.
Nos metemos en un cuarto, hay re mala onda y quiero pasar de esto a coger en un segundo, pero no sé cómo manejar el timing de que recién le hice un mini escándalo.
Ya fue, no quiero reclamar nada más, quiero coger.
“Che no sé, cualuqiera, pero hubieras disimulado” le digo.
Mira para abajo, como si estuviera medio arrepentido y me despierto.

Estoy manija con verlo ya, hoy mismo.
Saco cuentas. Lo vi hace cinco días. No se puede, no hace ni una semana.
NO NECESITO VERLO
Le stalkeo el instagram a la novia y veo que está un hotel spa en Pilar, tiene al bebé a upa.
El texto de la foto dice “TE AMO MI GORDI” hatshag JUNTOSALAPAR y está arrobeado Humberto.
En los comentarios de la foto hay uno de Humberto: un emoji de corazón.
Scroleo y miro más fotos: la novia en la pileta con el hijo, la novia con las amigas y los bebés de las amigas, tomando sol, en el pasto.
Puedo verlo, la novia no está.
Pero lo viste hace cinco días. CINCO DIAS.
Tiro un emoji de carita en el grupo de watsap de las chicas del gimnasio, a ver si me hablan y me distraigo.
Tiro emoji de copa de vino, un aplauso y una pizza.
Una pone “DALEEE CENEMOS HOY”
Arreglamos para juntarnos en Palermo 10 de la noche.
Se que no me conviene verlo, se que me conviene calmarme.

Salgo del baño y le mando un mensaje, cortito, total, sabe de lo que le voy a hablar porque nuestras mentes se comunican.
Le escribo: “Ey”
Me cambio y me vibra el celular. Humberto: “¿Cómo va?”
“Bien. ¿Qué onda hoy tipo 9?”
No necesitamos previa.
No me responde.

Son las ocho y media, y estoy segura de que me va a contestar en el camino a la cena.
Estoy re tranquila. Me va a decir que sí.
Seguro no me responde aún porque está en una reunión. Me va a responder.
Salvo que esté cogiendo, que se yo.
Igual, mientras quiera coger conmigo no me importa que esté cogiendo con otras.
Lo que no me bancaría es que me reemplace.
Si agrega minas a su vida no pasa nada.
Obvio que pasa. Las mato a todas, pero no pasa nada en el fondo. Lo que no quiero es que deje de tener ganas de coger conmigo por estar cogiendo con esas hijas de puta.

Son las 9 y media. Salgo y me vibra el bolsillo. Mensaje de Humberto: “Me libero a las 11”
Ya fue, le digo que sí, lo re puedo ver igual, termino de cenar y salgo corriendo.
“Oki, puedo tipo 12”
“Ok te aviso cuando ya estén para verse”
¿ESTÉN PARA VERSE? ¿De que habla? Está disimulando.
Pero pará, si la novia está en el hotel spa de Pilar y no está ahí con él ¿a quién le disimula? Tiene otra amante. Es obvio.
Doce amantes, debe tener como mínimo.
Le tiro el emji del “ok” con los dedos.

Llego a Palermo. Pedimos, comemos y 23:45 me escribe: “Todo bien pero tardo unos minutos más”
Le respondo “Todo bien. Relax. Estoy cenando con amigos, podría ir mucho más tarde o relax y lo dejamos para otro día”
Sobreactúo tanto el tono de tranquilidad que pongo dos veces RELAX.
Me responde “Está ok. Yo tengo todo bien avanzado puedo mostrarte algo a ver que te parece”
El pito mostrame.
¿A quién carajo le está disimulando? ¿Volvió la novia? ¿No se quedaba el fin de semana en Pilar entonces? O le disimula a otra amante que seguro tiene y que seguro le revisa el celular porque se cree con derechos.
Ay no. Yo quiero ser la amante con derechos.
“Oka” le digo.
Se hacen las 00:11 y me llega mensaje suyo “Y media ok?”
Ma sí, que espere, siempre soy yo la que espera: “Se atrasó un cacho, tipo 1 es muy tarde para vos?”
Me responde al toque: “Sí, ok, a la 1 está bien”
¿Dónde esta? ¿Está en su casa? ¿Nos vamos a ver en el estudio de su amigo?
“¿Estudio?” le digo
“Yes” me dice.

A la 1 en punto me escribe “Voy en camino, te aviso cuando llego, ¿vos estás cerca?”
“Dale, estoy cerca”
Las chicas quieren ir para el lado de Kika pero les digo que me pegó medio mal el vino porque antes de venir me fumé un porro que me regalaron, medio fuerte.
Les miento y me subo a un taxi.
En el taxi estoy ya en clima sexual. Hoy quiero acabar, por favor Dios.
Da masturbarme un cacho acá en el taxi pero sin que me vea el tipo, así voy adelantando y me aseguro el orgasmo?
Miro por el espejo la cara del tipo y me da miedo que me vea y piense cualquiera.
Mejor no hago nada.

Llego a las 2.
Toco timbre y justo salen 4 pibes.
Humberto me dice “Bajo” desde el portero pero les hago carita de “Porfi puedo entrar?”a los pibes y le grito “Subo”

Abre la puerta, y le digo “¿Estás solo?” Flasheo que está el amigo.
“Sí, obvio”
Está todo de negro.
Se tira en el sillón. Está la radio puesta.
Se lo nota cansado. ¿Estará cogiendo mucho?
Quiero ser la única en su vida pero si fuera la única en su vida, no sabría qué hacer con eso, porque no lo soporto y no lo quiero como novio.
Me quiero tirar encima pero no puedo avanzar, así que me siento al lado suyo y él como siempre, me hace el ademán de “VENI” con la mano.
Voy.
Me tiro encima, nos refregamos un poco sin tranzar y él se levanta el pulover.
Le levanto la remera y le doy besos en la panza.
Siento que hoy es el día en que destrabo el trauma.
Tranzamos.
De repente me dice “Apagaste el telefono?”
Le digo “No, no, por?”
“No no qué se yo, por nada” me dice.
Le digo “No, pero no pasa nada”
Me dice “Bueno, pero tenés el gps prendido?”
“No boludo, tranca”
Qué paranoico?! Qué piensa que el celular tiene vida propia y solo sin que nadie lo agarre, va a sacar una foto y la va a publicar en instagram y que si encima tuviera el gps activado, en el instagram saldría esta dirección? Y además, quién me vería esta foto sacada por este celular con vida propia?
¿De quién se quiere cuidar este forro?
¿De su amante principal?
Yo no soy su amante principal, y es obvio que tiene una amante principal que lo caga a pedos más que su novia.

Cogemos de 3 ó 4 maneras bastante porno.
Me agito y de golpe le digo “Pará, necesito relajar un poco”
Me agarra me cambia de posición y me sigue cogiendo.
No me respeta este forro.
Siento que estoy por llegar pero como me pongo a pensar en llegar y me esfuerzo por llegar, se me empieza a alejar el orgasmo.
Humberto acaba.

Me da tanta bronca que no filtro y se lo digo: ”Boludo que cagada, quiero acabar”
“Bueno boluda, ya está, a esta altura es una marca registrada”
Qué tipo de estupidez está diciendo?
Le digo “Si? Tipo geisha? HORROR”
“Bueno relajá”
No se si me insiste que relaje para que yo no me haga la cabeza o porque le chupa un huevo si yo llego o no llego.
Le chupa un huevo, no se por qué dudo.
Se para y me dice “Sabés que es re común que si a un pibe le gusta MUCHO una mina, no se le para”
STOP.
¿Se dio cuenta de que él me gusta mucho?
Y peor: a él también le pasa. Que me está queriendo decir?!?!?!?!
“Sisi ya se boludo PERO NO ME PASA ESO, no se qué es”
“Y bueno, claro”
Esta cosa de hablar y no hablar. ¿No podemos ser más normales y que la conversación fluya?

Se va a la cocina y cierra la puerta.
No entiendo qué es lo que fue a hacer. ¿Fue a tomar algo? ¿Se droga? ¿Fue a llamar a alguien? No lo entiendo. ¿Por qué desaparece así?

Quisiera quedarme en bolas pero a este pibe algo de la desnudez no le gusta. O todo de la desnudez. O yo desnuda.
Capaz le parezco gorda.
Me visto.
Me tiro en el sillón y sigo caliente.
Que se vaya a cagar. Esto no puede terminar así. Me masturbo un poco pero apurada así termino antes de que salga de la cocina.
Me doy la orden de terminar. Dale boluda apurate, dale que va a venir.
Se que dandome órdenes de acabar no voy a llegar a ningún.
No puedo dejar de pensar en su apuro y en que en cualquier momento vuelve.
Estoy cansada, no puedo respirar.
Me doy por vencida y me quedo acostada boca abajo, en el sillón despatarrada.
Humberto vuelve de la cocina.
Se me acerca y siento que me quiere tocar.
Siempre que se me acerca siento que me quiere tocar pero que no se anima.
No entiendo cómo pienso en la teoria de que no se anima si acabamos de coger, pero siento algo en el aire como que no puede vencer la barrera del cariño.
Tengo la teoría de que los pibes que no pueden ser cariñosos es porque tuvieron una madre fría, distante, exigente, jodida
Estoy segura de que este es el caso.
Re debe haber tenido una madre fria que no supo contenerlo, entonces estoy acá tirada tratando de acabar y él en vez de venir y acercarse como una persona normal se queda parado a 65 cm de distancia.
“Ey… estás bien?” Me acerca la mano pero no me toca.
Es como la vez pasada que sentí que me tiró un besito, pero que no me lo llegó a dar en el pelo. Quedó en el aire.
“Sisi” le digo y me sonrio: “Qué mierda boludo, re quiero acabar”
“Bueno boluda, relajá, ya vas a acabar”
“Qué estabas haciendo en la cocina?”
“Nada, comí un poco de queso”
“Ay boludo que egoísta, convidá!”
“Ahhh no me di cuenta… pero además cenaste con tus amigas o no?”
“Sí pero comí re poco porque sabía que íbamos a coger”
“Qué deportista”

“Querés que te acerque hasta algún punto?”
Me quiero quedar acá con vos.
Yo se que si tengo un poco de “amor” con él, acabo. No amor-amor pero la ficción esa del cariño en el sexo. No mucho porque me daría pavor, o no sabría qué hacer.
Pero este pibe es Iceman. Tendrá miedo de que me enganche.
No me voy a enganchar boludo no ves que somos el agua y el aceite.
“Che yo tengo un problema, tengo que pasar por un cajero porque me quedé sin efectivo”
“Yo te doy” me dice y me da 200 pesos.
Los agarro y siento que quiero pedirle más plata.

Salimos y nos comportamos como amigos, porque tenemos una conversación común y corriente sobre trabajo.

De nuevo llegamos al punto de la ciudad de la otra vez y me dice “te paro un taxi”
Le digo “no poruqe me da cosa un taxi de la calle”
“Boluda yo te lo gestiono”
Quiere que me vaya rápido.
Me hace acordar a un pibe que me tranzaba en Engelberg, y que se queria ir con su novia y me re fletaba.
Se que me quiere sacar de encima pero no se irme sola y tener un poco de dignidad.
No puedo dejar de estar parada al lado suyo, acá pegada. Siento que es una atracción incontrolable que tenemos los dos pero él es más paranoico o, bueno, él no tiene tanta atracción, y capaz la atracción la siento yo sola.
Tal vez tiene una amante más mandona que yo, que lo domina.
Me re molesta la idea de que pueda tener otra amante, pero no puedo hacer nada
No puedo hacer ni un vínculo decente con él. No pegamos.

Frena para que me baje y le digo “Dale boludo jamás te pido que me lleves, me da miedo tomarme un taxi sola a esta hora, no me llevas?”
“Pero boluda no puedo me están esperando, estaba en un cumple familiar, tengo que volver, vine porque me dijiste”
¿Estaba en un cumple de quién? Daaaale!
¿Se fue para cogerme y vuelve a la reunión familiar?
No te creo miamor.
Estaba cogiendo con amantes, varias. Sólo que lo tenté, y lo saqué de esa situación un toque porque debe ser un tipo que piensa que hay que aprovechar toda situación para garchar.
ES así. Humberto ES ASI.


Pone balizas, se baja, frena un taxi, me bajo, me saluda con un beso en el cachete y me dice “Chau querida”