30.1.17

Pani que es Londres





Me siento en Pani para esperar a mis amigos
Me dan el menu
SESENTA PESOS UN CAFE EN JARRITO
Pani cree que esto es Londres
Busco cuánto sale una medialuna
Miro: CUARENTA Y UN PESOS UNA MEDIALUNA EN PANI
No lo puedo creer
Miro y leo "mega croissant $43"
Se acerca la mina y le pido un cafe en jarrito y una croissant
Abro el bolso para sacar el ipad en Pani, que es Londres, y me doy cuenta que no esta el ipad
Cómo no está?!
Busco medio desaforada, no lo encuentro
De repente me entra una imagen a mi cabeza tipo rayo que me parte: Y SI LO DEJÉ EN LA CONTI, HACE UN RATO!?
Panico
Busco "la continental" en el buscador del celular, me fijo el numero de la sucursal que se llama Congreso pero solo aparece la direccion, me tira el numero genérico de toda la continental, llamo.
"Hola, estuve hoy a la tarde en la sucursal de Congreso y me olvide una cosa, vos podes pasarme el número?"
"No. No estoy autorizada a pasarle el numero de ninguna sucursarl, digame lo que se olvido y yo les aviso"
LA PUTA MADRE
Le explico todo a la mina, la mina me dice que llame en diez minutos, le mando un mensaje a maiboy con ME PARECE QUE DEJE EL IPAD EN LA CONTI ME MUERO ME ESTA POR AGARRAR UN ATAQUE DE PANICO
Me responde "boluda, no vi que haya quedado nada en la mesa, seguro esta en casa"
"y mira si me lo olvide en la conti?"
Pasan 10 minutos, llamo a la conti de nuevo, me atiende un pibe
"Hola mira llame hace 10 minutos hable con una compañera tuya porque le conte que me olvide un ipad en la sucursal de Congreso no quiso pasarme el numero me dijo que iba a llamar y que llame en diez minutos NO SABES QUÉ LE RESPONDIERON?!?!"
El pibe me dice que espere que pregunta, vuelve al segundo y medio y  me dice que no
"No. El mozo que te atendio no vio ningun ipad"
"Fue una moza. Le explique a tu compañera que fue una moza y el horario en el que estuve, le podes volver a preguntar?"
"No encontraron nada en Congreso"
La puta madre
Me llega el cafe y la croissant
La puta madre no voy a poder mirar la pelicula.
Llegan mis amigos, y les digo NO SABEN LO QUE ME PASO CREO QUE PERDI EL IPAD
Les explico todo y el puma me dice "Bueno, tomate el cafe tranquila, come la croissant, despues te fijas"
"No. No puedo. Para... me bancan? me tomo un taxi, me fijo si esta en mi casa y vuelvo"
Salgo corriendo, me meto en un taxi.
Voy todo el viaje en taxi pensando en el PARA QUÉ de "perdi el ipad"
TAl vez tengo que trabajar el concepto de "Abundancia"
Tal vez esta la luna en piscis y entonces estoy distraida
Tal vez es como un aprendizaje para desprenderme, tipo realmente necesitaba el ipad? PERO ES UN REGALO
Tal vez tenga que usarlo como un motivo para generar plata para comprarme el ipad que nunca logre comprarme y que finalmente me regalaron
Tal vez esto paso para evitar algo peor. Capaz si me quedaba en el village entraba uno a matar a todos y por eso yo zafe
Tal vez es como algo del destino que me esta marcando lo desagradecida que soy, cómo voy a perder un ipad que me regalaron?

Llego a casa, subo, abro rapido y VEO EL IPAD
Salgo y mando mensaje "soy feliz, estaba en casa, estoy yendo"

Vamos al cine, vemos La la land.
Salimos y el puma dice "uh crucemos asi estos no nos joden"
Caminamos por la vereda del cementerio y se cruza un pibe con un folletito para un boliche o algo similar, tipo un tarjetero de los 90.
Lo ninguneo y le digo "No corazon, somos grandes, no salimos mas nosotros"
El pibe insiste y dice "Pero miren que es un lugar para gente grande, de CINCUENTAYPICO COMO USTEDES"
"SESENTAYDOS TENGO CORAZON, TE AGRADEZCO"




24.1.17

Los normales - Cita 6

Cita #6           




20 de Mayo

Pasan 3 semanas en las que me comunico por skype con el socio de Humberto, por el laburo.
Está bien así, son pocos días, no se si quiero verlo de nuevo.
No me conviene. Hay que enfriarse
Intento ubicar a Juan Cruz, pero es histérico. Se escapa.
Le escribo 3 veces. Una por semana.
“Paso mañana por tu casa, estás?” / “Che boludo, querés que pase el sábado? Confirmame si estás” / “Mostru estas para que pase mañana? Llevo vino y porro”
Nada. Me clava el visto.
Decí que es Juan Cruz y me resbala quedar perseguidora con él, pero por ahí piensa que me puse intensa.
¿Lo llamo a Roberto?
No puedo caer en la de cogerse al ex.

Mando mensaje al chat con Ro y Sole: “Boludas, ¿qué hago? ¿Lo llamo a Roberto? Me parece que lo extraño que se yo”
Ro me responde al toque “No sé, es un tema re personal Fer, que se yo, por un lado si es tu ex por algo es tu ex, pero por otro uno tiene que ser honesto con lo que le va sucediendo”
Ay esta boluda siempre ambigua, no se la juega con un consejo directo.
Sole ni lo vio.
Le mando otro mensaje pero directo a Ro: “Dale boluda qué carajo hago?!??!?!”
Me responde al toque “Ay linda no se, no se… que se yo… ¿vos que querés hacer?”
Le mando mensaje para vernos a Roberto.
Pasan 2 horas y llega.

Terminamos de coger y se acomoda como para quedarse a dormir.
Quiero que se vaya, necesito aire.
Me parece que la cagué, cogiendo con Roberto.
Agarro un libro y veo que Roberto revisa el celular y pone cara de culo.
“¿Qué te pasa? ¿por qué tenés esa cara?”
Estoy irascible, no soporto más la cara de culo de Roberto. ME SEPARÉ POR ESA CARA.
“Nada, ¿qué cara?”
“Esa cara Roberto, tenés cara”
“No mi amor, no tengo cara, no pasa nada”
¡¿MI AMOR?! WHAT??
“Dale Roberto qué te pasa?”
“Nada boluda, justo te iba a contar que discutí otra vez con el productor de la película”

Ay dios mío, Roberto. Me deprime y necesito des-deprimirme.
“Che, cojamos de nuevo dale”
“Ay mi amor, pasa que estoy muerto”
¿¡¡¿¿MI AMOR?!!??
“Dale”
“No, pero no puedo te juro, perdoname”
Se pone a llorar.
AH LO QUE FALTABA.
Habla del festival llorisqueando. No llega a presentarse para participar en la categoría de Work in Progress porque todavía no terminó la carpeta y le da angustia porque tiene que cambiar una escena y no quiere.
Era obvio que no tenía que llamarlo.
No me interesa nada de lo que me está contando.
ESTAS DEPRESIVO DE NUEVO ROBERTO.
Se lo digo, ya fue, necesito cortar esto.
“Por qué no vas a terapia y te dejás de joder? Siempre ves todo negativo, no pasa nada, modificás las escenas, hacés la carpeta y listo, entrás al festival. Dejate de joder el tema no es el festival, acá el tema es tu depresión”
Ya fue, que se curta.
Llora. “No, terapia no se si quiero hacer, pero siento que toqué fondo. Me parece que voy a hacer lo que me dijo mi viejo. En Córdoba hay un chamán re groso, capaz me lo presenta y hago lo de la ayahuasca”
“Ni se te ocurra hacer lo de la ayahasca en este estado! ¿Mirá si te das vuelta y te ponés ezquizofrénico? Quedás re loco, después no podés ni volver a tu vida original”
Al pedo lo llamé. Ahora ya estoy preocupada por él.
“No boluda, no pasa nada, vení”
Me agarra para coger y lo saco porque ya me bajó la libido.
Siempre busca el conflicto para llorar y que yo me preocupe por él y entonces ahí sí se calienta.
“Salí, salí, no quiero ahora”

Pasa un rato más de hablar con él.
Yo lo escucho con un oído porque en el otro tengo los auriculares y Youtube en la novela de Onur.
Pero hace catarsis, conmigo, como siempre. Que se siente una mierda, que siente que nadie lo ayuda, que lo obligan a participar en ese concurso, que por un lado quiere y por otro lado no.
Necesito poner palo santo.
Se hace de día y Roberto se levanta para irse. No durmió y va a ir a la productora sin dormir.
Me acuesto pero quedé re enculada con Roberto.
No me voy a poder dormir. Me dejó cargadísima, lo odio.
Es como si con su comportamiento me estuviera obligando a llamar a Humberto, aunque le prometí a Dios que no iba a llamarlo más.
Agarro el teléfono y miro el nombre de Humberto en Contactos.
Basta boluda, dejá el teléfono ahí.
Pongo pausa en Onur y pongo la tele. Canal Europeo. Engancho una con mucho drama que ya vi. Por suerte la protagonista tiene cáncer y se muere, así lloro bien y sale todo.

Paso una hora y media llorando pero la bronca no se me va.
Miro el celular.
Dale boluda, no lo llames, no tiene sentido. ¿Qué sentido tiene? Cero sentido
¿Qué vas a solucionar con esto? Nada vas a solucionar, vas a ir, vas a garchar, vas a inhibirte, no vas a llegar al orgasmo, vas a volver y la vida va a seguir siendo igual de mierda, o peor porque no solo vas a estar sola y deprimida porque Roberto te dejó deprimida, sino que encima vas a estar frustrada porque no acabaste con Humberto.
Mando un mail al laburo: “Estoy con 39º de fiebre, estoy yendo a la guardia”
Me duermo.

Sueño con él. En el sueño tranzamos en un ascensor y nos hablamos con la mente.
Me despierto y manoteo el celular:
Le escribo: "¿Cómo andas?"
Pasa medio segundo y me vibra. Miro: “¿Cómo va?”
De una: “¿Tas por Caballito?”
Quiero ir a Caballito por media hora y sacarme la bronca.
“Venite, dale” me dice
“En media hora estoy por alla”
Le miento porque todavía me tengo que bañar, cambiar, y tomarme un taxi.
No me importa nada hoy. Creo que no quiero llegar al orgasmo, solo quiero sacarme la oscuridad que me dejó el pelotudo de Roberto, y volver renovada como si fuera al spa con las chicas.

Subo a un taxi. Odio a Roberto. Odio que se ponga en víctima. QUIEN SOS ROBERTO? Lo detesto, no tendría que haberlo llamado, no lo tengo que llamar más.
Tengo que buscarme otro novio urgente.
Me llega mensaje de Humberto: “Ya estoy en la oficina de mi amigo”
Es obvio que la mujer está en la casa, con el bebé, amamantándolo y por eso ahora tenemos que ir al estudio del amigo.
Le gustará a Humberto ver a su mujer amamantando al hijo? O le bajará la libido.
La quiere? Si boluda la quiere, cómo no la va a querer.
No quiero pensar más en su mujer pero no dejo de imaginármela en pelotas.
Humberto será cariñoso con ella? Le dirá chuchi / chuni / pipi? O le dirá por el nombre.
Y al hijo? Lo querrá? COMO NO LO VA A QUERER?! Bueno no se, capaz lo vive con presión, como si fuera una carga.
Así robot como es no me lo imagino siendo padre.
Capaz se engancha con el pibe recién cuando tiene 10 años y ya puede jugar al futbol o tocar el piano, hacer algo útil.
Capaz fueron re fríos sus padres con él y por eso él es un padre frío.

Llego y le mando un mensaje “Estoy abajo”

Baja.
No nos saludamos con beso, ni abrazo. Como siempre. Nada.
Entramos al ascensor callados.
Entramos a la oficina del amigo, cierra la puerta con llave.
Me quedo parada con el saco puesto, el bolso, todo.
Dura. Fría. Nada, no hago movimiento.
Dale pelotuda movete, abrazalo, algo.
Me da miedo que si me acerco lea un mood romantico, entonces me quedo en el molde.
Se acerca él, me da un beso en el cuello y de golpe estamos tranzando desaforados.
Pasan dos minutos de estar así y me quiere poner en bolas.
 “Estoy ovulando” Es mentira, pero así no cojemos.
No quiero coger al pedo y no acabar. Y freakearme con que si se rompió el forro y el posible embarazo. Mirá si tengo un hermanito de su reciente hijo?
Seguimos tranzando y pierdo la voluntad.
Veo que se pone forro y en vez de sosterner mi mentira le digo “Dos segundos y nada más”
No me responde.
Cogemos un segundo pero me separo al toque.
“Dale boludo, estoy ovulando”
Luchamos pero al final me impongo y tranzamos desaforados.

Pasan 5 minutos de chape violento combinado con mi mano en su pito y de golpe acaba.
Yo estoy bien con no acabar porque siento que me vengué.
TOMÁ ROBERTO! por deprimirme con tu depresión.

Qué bajón igual todo esto. Estaba bien. No se para qué llame a Roberto. No se por qué Juan Cruz me histeriquea.
Y no se cuándo vamos a salir de este círculo rarísimo con Humberto.
Me chupan un huevo Roberto y Juan Cruz y cualquier otro chabón.
De golpe me agarra un mini ataque de pánico.
Mirá si el segundo y medio que me metió el pito, se le rompió el forro? o mirá si el forro se quedó adentro? Estoy re confundida y no se qué siento.
No se si estoy bien o mal.
Siento venganza pero siento desazón.
No se si se me fue la depresión de Roberto, o no se si lo que siento es otra cosa. Y en verdad Roberto no me deprimió con su discurso sino que yo ya estaba deprimida de antes.
Ay.
Siento que entre Humberto y yo pasa algo, no se qué pero algo pasa.
Tengo el cerebro desordenado.
¿Qué es esto que estamos haciendo? No tengo idea, y ni lo pregunto porque se que Humberto no va a decirme nada.

Se incorpora y se viste en un minuto.
Yo estoy muda, agarro la ropa que quedó desparramada. Estoy como lenta. No solucioné nada y me parece que me confundí más.
Hoy no hablamos una sola palabra mas que mis “estoy ovulando”
Ni hola, ni como andas, ni vamos al sillon o al piso?
Nada.
Estamos callados y de golpe Humberto, mientras se pone la camisa, me dice “Lo nuestro es cada vez más freak”
¿Qué? ¿Cómo?
QUEEE??????
¿LO NUESTRO dice?
Dice LO NUESTRO o sea, Humberto piensa que hay un “LO NUESTRO”?!
O sea que mientras yo estaba haciéndome esas preguntas su mente me escuchó.
Telepatía otra vez.
No sé si alegrarme, o aprovechar y preguntarle qué piensa acerca de LO NUESTRO y qué carajo vamos a hacer pero me quedo dura, no tengo reacción.
¿Querés que hablemos? ¿¿Necesitás que definamos “lo nuestro”??
¿No eras Linden boludo? ¿O yo era Linden?

No se qué decirle y de golpe me sale una medio de superada: "Sí, justamente ESO es lo que más me gusta”
Se sonrie y me dice "Sí...bueno, pero… "
Me pone ansiosa y lo interrumpo: "Aparte VOS sos un freak... NO TE HAGÁS EL NORMAL"
Se ríe.
No tengo idea de qué carajo estamos haciendo acá. Qué mierda iba a decir con el “pero” ese?
POR QUÉ LO INTERRUMPI!?!?!?

Nos paramos y le digo “¿Tenés media hora para chequear lo que estuve charlando con Néstor estos días?”
“No, no puedo. Tengo que salir rajando a otra reunión”
¿OTRA reunión? Lo de recién no fue una reunión boludo.
Me está mintiendo
Es obvio que no tiene ninguna reunión, y que se va a ver con la amante numero 2.
Es obvio que soy la amante numero 1
Tiene zapatillas de ir al gimnasio, no va a ninguna puta reunión de trabajo.
Humberto va al baño. Veo una birome en el suelo, la levanto y me la meto en la cartera.
Caminamos hasta la puerta y veo 3 monedas de un peso arriba del recibidor. Las agarro y me las guardo en el bolsillo.
Salimos.
No estoy enojada ni deprimida.
Me parece que “lonuestro” borró la depresión.
O sea, él piensa en que tenemos “algo”?
O sea él piensa en mí?!?!?!
O sea se estuvo preguntando acerca de “la relaciòn”?
Y por eso llego a la conclusión de que LO NUESTRO ES CADA VEZ MAS FREAK?

Le digo “Me tirás por Honorio Pueyrredón?”
No me responde. No me mira, nada.

Salimos a la calle. Mira para adelante, no me mira, pero caminamos juntos y frena en donde está estacionado su auto.
Desactiva la alarma y subimos
Arranca.
Quiero tener una conversación normal pero no paro de pensar en LO NUESTRO.
Y que según él, es FREAK.
No hablamos. Mira para adelante y yo para el costado.
Cada tanto lo miro y no me mira.
De golpe me dice “Te dejo en la esquina, dale? Que tengo que seguir derecho”
“Dale, sisi está bien”

Me bajo sin saludarnos. Abro la puerta y le digo “chau”

“Chau querida”




19.1.17

Mi familia entra toda al portal






Me duele el pecho
Después del paro cardíaco de un amigo cada vez que me duele el pecho pienso en que sino voy a la guardia y me quedo dormida con dolor de pecho, tal vez muera.
Volvi a no dormir de noche entonces pienso más seguido en la muerte.
Pase unos dias geniales siendo un ser humano normal pero la mierda de las fiestas me volvio a dar vuelta el horario
Es casi 20 de enero pero para mi año nuevo fue el otro dia
Abro una nota que dice "la verdad detras de la astronauta francesa que alertó sobre alienígenas y luego intento suicidarse"
Es de día y me cuesta más dormirme
Ayer fui a Gandhi para ver si estaban Loser y Winner juntos para sacarle fotos, pero faltaba Loser
El vendedor me dijo que lo iba a buscar
No se si son los 40 pero ya no me da vergüenza entrar a una librería y pedir mis libros
La nota de la astronauta francesa quedó ahí al final no la leí y abrí otra ventana con un documental en youtube: El libro de los secretos de EEUU Sectas mortales pero lo dejo en pausa y busco Artic Monkeys Love is a laserquest
El pibe se aclara la garganta como nos habia dicho Calello, que nunca hicieramos porque flasheaba con que se rompian las cuerdas vocales
Cuanto cobraría Calello? Hija de puta facturaba de 1° a 4° porque era la unica profesora de musica de todo el secundario y tenia todos los cursos.
Y vivia de licencia y no ponian reemplazo
Se hacen las 7 y ya no quiero seguir mirando
8 y algo es ultima vez que  miro la hora
Sueño. Estoy en una camioneta blanca sentada atrás y el que maneja es un grandote.
Estamos toda mi familia y yo pero es otra mi famila, y me doy cuenta que nos está llevando a su casa.
Supuetamente hay buena onda pero me da un poco de miedo porque es muy grandote.
Entramos y nos dispersamos. Voy hasta la cocina y es como la organización en planta que tenía mi casa familiar de Floresta entonces reconozco el comedor
En el piso hay una cama armada con los perfiles de la estructura del durlock que armaron unas pibitas, que no se si son las hijas del grandote o qué.
Veo que un cacho de cama está en medio del paso y se los acomodo para que no quede al paso.
Pero se me acerca una de las pibitas y me dice "pero vos acomodaste eso? quedo para el orto, no sabes nada y sos arquitecta vos?"
Ahi aparece el grandote y dice "quieren ir arriba?" pero me da miedo. Arriba no se por qué, yo se que hay un portal abierto, tipo Stranger Things, entonces me quedo abajo. Pero mi familia entra toda al portal y entonces yo rajo.
Bajo unas escaleras y veo desde arriba a una ex alumna y la saludo. Ahí me doy cuenta que es amiga de Cande Tinelli y esta con ella y otras pibas.
Se me acerca mi ex alumna y me dice "ay Rober, estas vestida como el orto, no me gusta" y me doy cuenta que no quiere que la haga pasar vergüenza con Cande Tinelli
Me miro y estoy en calzas, tengo una remera pero arriba tengo una especie de camisa larga de jean pero de un jean tirando a verdoso muy primeros años de los 2000 y digo claro con razon!

Me despierto con America 24 que me lo dejé en la compu a ver si me podía dormir con noticias de fondo y dicen que a la noche va a haber tormenta.
Abro el word de Los normales pero agarro el ukelele y canto como el orto la canción esa de ARtic que no puedo dejar de escuchar
Vuelvo al word de Los normales y escribo:

Cita #5 . 27 de Abril.

Estamos yéndonos a dormir, y de golpe Roberto dice “¿Quién es Humberto?”
Me lo quedo mirando y ahí me doy cuenta que tiene mi celular en la mano.
“¿Qué hacés con mi celular boludo? No es nadie”
No me lo da y tiene cara de culo.
“Boludo dame el celular ¿por qué me lo agarrás, qué te pasa?
Me tiro encima y se lo quiero sacar pero se resiste.
Luchamos un poco y flasheo que va a pegarme.
“SOS UN VIOLENTO ROBERTO” le grito y sigue resistiéndose.
Me grita “Nena, ¡¿qué es esto?! Y me muestra la pantalla con el Whatsapp.
Uh.
Mensaje mío a Sole contándole todo el detalle de la cita última con Humberto.
“No pero no es sobre mí que hablo boludo, le estaba contando una cosa de Vero”
Siento fuego en el pecho.
LA PUTA MADRE.
“¿Me estás jodiendo nena? ¿Te cojiste a alguien? ¿Quién es “Humberto” por qué le ponés comillas? ¿Cómo se llama? ¿Quién es?”
No le respondo. Le niego todo. Hay que negar SIEMPRE me dice mi amigo de Nueva York, aunque haya fotos.
Qué cagada. Me voy a quedar sin novio. Roberto no va a aguantar que yo me haya garchado a otro, aunque es obvio que él se debe haber cogido a Ine y a 20 más.
Roberto grita.
Si me quedo sin novio le voy a tirar toda mi ansiedad a Humberto y la voy a terminar cagando.
Igual, esto ya no funcionaba más.
¿Y si le decís que SI? Que mejor se vaya y chau. Que te quedás con el depto, y de paso le tirás tu teoría sobre Ine.
Qué paja mudarse, por dios que se apiade y me deje quedarme acá.
“Ya fue Roberto. Esto se terminó”
¿En qué momento le digo que quiero quedarme en el depto?
Llora.
“Pará boludo, no quiero que te pongas así”
¿Le digo algo de Humberto? Me hago la boluda, ya fue.
“Te amo boluda… por qué no intentamos seguir… “
Se sienta. Me agarra.
“Fer, la verdad te tengo que confesar que en el viaje a Mar del Plata… pasó algo con la asistente, que se yo, tampoco fue importante y lo hice porque me puse en pedo, después me quería matar pero…”
Lo empujo: “Yo me quedo en el depto, entonces”

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Los normales - Cita 5

Cita #5 -




27 de Abril.

Estamos yéndonos a dormir, y de golpe Roberto dice “¿Quién es Humberto?”
Me lo quedo mirando y ahí me doy cuenta que tiene mi celular en la mano.
“¿Qué hacés con mi celular boludo? No es nadie”
No me lo da y tiene cara de culo.
“Boludo dame el celular ¿por qué me lo agarrás, qué te pasa?
Me tiro encima y se lo quiero sacar pero se resiste.
Luchamos un poco y flasheo que va a pegarme.
“SOS UN VIOLENTO ROBERTO” le grito y sigue resistiéndose.
Me grita “Nena, ¡¿qué es esto?! Y me muestra la pantalla con el Whatsapp.
Uh.
Mensaje mío a Sole contándole todo el detalle de la cita última con Humberto.
“No pero no es sobre mí que hablo boludo, le estaba contando una cosa de Vero”
Siento fuego en el pecho.
LA PUTA MADRE.
“¿Me estás jodiendo nena? ¿Te cojiste a alguien? ¿Quién es “Humberto” por qué le ponés comillas? ¿Cómo se llama? ¿Quién es?”
No le respondo. Le niego todo. Hay que negar SIEMPRE me dice mi amigo de Nueva York, aunque haya fotos.
Qué cagada. Me voy a quedar sin novio. Roberto no va a aguantar que yo me haya garchado a otro, aunque es obvio que él se debe haber cogido a Ine y a 20 más.
Roberto grita.
Si me quedo sin novio le voy a tirar toda mi ansiedad a Humberto y la voy a terminar cagando.
Igual, esto ya no funcionaba más.
¿Y si le decís que SI? Que mejor se vaya y chau. Que te quedás con el depto, y de paso le tirás tu teoría sobre Ine.
Qué paja mudarse, por dios que se apiade y me deje quedarme acá.
“Ya fue Roberto. Esto se terminó”
¿En qué momento le digo que quiero quedarme en el depto?
Llora.
“Pará boludo, no quiero que te pongas así”
¿Le digo algo de Humberto? Me hago la boluda, ya fue.
“Te amo boluda… por qué no intentamos seguir… “
Se sienta. Me agarra.
“Fer, la verdad te tengo que confesar que en el viaje a Mar del Plata… pasó algo con la asistente, que se yo, tampoco fue importante y lo hice porque me puse en pedo, después me quería matar pero…”
Lo empujo: “Yo me quedo en el depto, entonces”

Pasan 3 semanas en que no veo a Humberto. Hablo por teléfono todos los días con el socio y sólo dos veces con él, pero por temas laborales. Nada más. Nada personal. Nada.
Leo notas de sexualidad en revistas femeninas.
“Los 5 tips para pasarla bien con tu chico”.
Todas mierdas escriben.
Estoy obsesionada ¿Cómo puede ser que no tuve un orgasmo con este pibe si me encanta, me vuelve loca?
Esto no me puede estar pasando. ¿Tendré un problema mental? ¿Tendré que contarlo en terapia? Me da paja hacer terapia sobre esto. La psicóloga me va a preguntar por qué sigo cogiendo con Humberto sino tengo orgasmos y lo va a relacionar con que me acabo de separar de Roberto. Y va a decir pelotudeces del simbolismo de la palabra Acabar.
Me va a hacer llorar por Roberto y para mí lo de Roberto ya fue, me chupa un huevo, no funcionaba, era un sentimental de mierda y nunca iba a ganar más plata que yo, y así no se puede.
Si pienso, obvio que un poco lo extraño.
Quiero ver a Humberto, y ahora siento que va a ser mejor porque estoy libre.

Le mando un mensaje, cortito, de una: “¿Cómo venís hoy?”
Me responde al toque: “Bien. Venite tipo ocho”
Nos re entendemos. No hace falta aclararle que el asunto no es laboral.
Es como si nuestras mentes se hablaran. Es telepatía esto. O como si estuviésemos en la película Avatar, que se hablaban con la mente, y todos formaban un único organismo cósmico.
Igual si nos hablamos con la mente, deberíamos acabar juntos.

Voy decidida. Quiero verlo, y decirle que vayamos a un hotel y que nos quedemos un rato largo.
Coger pero acabar, porque no acepto otra cosa hoy.
Necesito curarme. Y esto se cura cogiendo y llegando al orgasmo.
Y coger a lo loco pero tranquilitos, porque me parece que mis tiempos son más largos y capaz cuando me voy del encuentro recién ahí es que me dan ganas de coger.

Llego, toco timbre. Me dice “Ya va” por el portero y tarda un minuto en bajar.
Abre la puerta, entro, subimos al ascensor.
No nos miramos, no nos hablamos, nada. En el ascensor pienso en avanzarlo yo, encajarle un beso, algo. No hago nada.
Salimos del ascensor, entramos a la oficina. Hablamos de laburo, me cuenta que se reunió hasta recién con Nestor, me habla del organigrama de las fechas pero de golpe se me tira encima.
No me lo veo venir, pero le sigo el beso.
Me quiere sacar la ropa, me sube la remera me baja el pantalón me quiere besar la panza. Todo a los pedos. Me calienta, no es que no me caliente, pero me molesta estar tan fría y él tan desaforado. Quiero imponerle mi ritmo pero obviamente no lo hago.
Dije que encaraba yo. Dije que hoy iba a manejar las cosas yo.
Trato de imponerme y le digo que frene un poco, que vayamos más despacio pero de vuelta me agarra sumisión y siento que si le insisto se va a aburrir.
En esas notas de revistas femeninas decía que le cortás el mambo al pibe cuando empezás con el “más despacio, más despacio”
Esas revistas son una mierda, yo no veo otra forma de llegar que no sea siendo un poco más suaves.
Opción sería callar la mente y conectar con lo que estoy haciendo, pero no puedo.

Agarra los forros y le digo “No please… Bancá un toque, dale?”
Quiero estar toda la noche revolcándome pero como si tuviera 13 y estuviera en los reservados de Engelberg. Revolcándome sin coger, tener 4 horas de tranzar.
“Dale boluda, me re calentás, un toque aunque sea, después hacemos lo que quieras”
No quieroooo. Estoy ovulando y tengo miedo de quedar embarazada, o de pescarme una venérea otra vez… y ahora se me suma una peor: mirá si me pesco alguna alergia de la piel?
Me acuesta en el piso, en culo porque ya me bajó las medias, la pollera y la bombacha.
Luché al pedo, como siempre.
No se por qué soy tan sumisa con él, es como un inhibidor de carácter
Como ya estamos cogiendo, me sobreadapto de nuevo y me hago la liberada para manejar el ritmo yo. Pero mis tiempos son de velocidad 30 km/h y los suyos a 260 km/h

Seguimos cogiendo a su ritmo. Me hago un poco la puta para entrar en clima.
Necesito acabar. Quiero acabar. Dale cerebro.
No se en qué pensar para llegar al orgasmo, entonces pienso en que estoy cogiendo con Humberto y entro en clima. Siento que me falta poco para llegar, pero se me va.
Quiero cambiar de posición.
Capaz es eso, boluda, la posición.
Le digo que quiero ir arriba, y me hace hacer un re paso coreográfico que termina con él en el suelo y yo arriba poniendo cara de Moria.
Hace frío, el piso esta helado, me duelen las rodillas
Pasan 2 minutos más de esto y cero. CERO CERO CERO. No se si soy yo, no se si es él. No se si es mi madre en mi cabeza diciéndome María Fernanda meté panza, no se si es que me viene un flash de su novia.
Nada, no me pasa nada. Estoy re caliente, sí, pero no llego a ningún lado, qué le voy a hacer, capaz estoy enferma.

Me lo tranzo porque me calienta más tranzar que estar así sacados cogiendo como en una porno.
De golpe me hace salir de esta posición y vuelvo al piso, pero me apoyo mal y me clavo su zapato en mi espalda.
Ay la puta madre. Me duele todo.
La espalda, las piernas, me parece que me está doliendo, coger.
Para mí, necesitamos ir a un hotel, tranquilos, o a un sillón, ¿no hay un puto sillón por acá?
Humberto está re caliente me parece, porque todo lo que yo voy haciendo, hace que el pibe me hable pornograficamente.
Sí, para mí la está pasando bien, o bueno vaya uno a saber, capaz está actuando un poco, para no hacerme sentir mal.
De repente siento que estamos re comunicados por la mente y él en su mente me está pidiendo pista.
Parece el capítulo de Sex in the City en el que Samantha no puede llegar al orgasmo y coge como 4 horas seguidas y nada, sólo que en este caso es como si todos los capítulos Samantha tuviera ese problema. Me deprime.
De repente le digo “Si querés, terminá que después termino yo” qué mentirosa, si estás re frígida, no mientas más.
Apenas le doy la indicación, acaba.
Se levanta, se viste rápido y me es re obvio que quiere que me vaya.
Me levanto me visto rápido y me enculo. ¿Cómo puede ser?
¿Soy pelotuda? Cojo al pedo! ¡¿Qué es esto!?
Humberto me mira y me dice “Estás linda, eh” seco, sin sonrisa, ni nada, ni un mimo, nada.
Siento que me está fletando y me violenta que me flete así, me violenta y me pongo mal. Necesito hablar con él. Reclamarle. Que sea mi novio dos minutos.
Le digo “Che, quiero hablar un toque con vos”
“El tema es que estoy re complicado con los tiempos tendría que rajar”
Le insisto “Dame cinco minutos”
Lo odio, le quiero hacer un planteo.
Bajamos y en el ascensor le suena el teléfono. Siento que es la novia.

Llegamos a la puerta. Corta.
Le digo “Acompañame a tomarme un taxi que así hablamos mientras caminamos”
Lo odio y me odio a mí también.
Me quiero matar. Cogí al pedo de nuevo.
Regalé freepass de mí, al pedo
AL PE DOOOOO ¿Por qué soy así, me explicás?
¿Aparte que le voy a plantear? Qué rídicula… si el pibe no tiene la culpa.

Llegamos a la esquina y hay un odio en el aire que no se aguanta.
De repente le digo “Che todo bien, andá en serio”
“No, no, todo bien dale”
Me salta la térmica “Qué temperamento de mierda que tenés nene”
Le gritoneo y Humberto me hace señas de “bajá la voz”
NO QUIERO BAJAR LA VOZ, HUMBERTO quiero coger, vayamos a coger de nuevo dale! Me encantás.
Caminamos una cuadra en silencio y de repente le digo “Che, ¿pero adónde vas vos?”
“Boluda, te estoy acompañando. Me dijiste que querés hablar conmigo”
No lo soporto. Le quiero pegar, o chapármelo pero aplastándolo contra la pared un poco así lo lastimo y se clava algún clavo oxidado de esta pared inmunda.
Y le da tétanos. Algo.
Al pibe no le debes importar, eh.
No hablés, andate. Andate ya.
Le digo “Nada, boludo quiero acabar. Estoy re enculada quiero ir a un telo y poder relajarme. No estoy relajada, es patético esto que me está pasando”
Me toca el hombro y me dice “Bueno boluda, relajate, ya vas a llegar, estas cosas necesitan tiempo”
Minimiza. le grito: “NO QUIERO ESPERAR, SE QUE SEGURO ESTOY ENROSCADA PERO NO SE QUÉ HACER”
“Bueno a veces la fantasía es mejor que la realidad”
“No boludo, la realidad es mucho mejor que la fantasía, debo estar enferma seguro”
“Mirá, igual, yo te veo bastante suelta eh, estás linda, sexy, estás muy bien eh”

Me quedo dura. Me tiemblan las piernas.

Llegamos a la esquina y me dice “Vayamos con calma”
No entiendo qué me quiere decir y le digo “¿Qué sería ir con calma?”
Se frena, me agarra la cara para darme un beso y me asusto porque pienso que me va a dar un pico y estamos en la calle. Pero no, me da un beso en el cachete y me dice en el oído:
“Estoy comprometido, linda”

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE????????
Quiero sacar la tijera que tengo en el bolso, clavársela ahora mismo en el corazón, sacárselo y revolearlo por la calle
Lo quiero matar. LO VOY A MATAR
¿¡¿¡¿QUIEN CARAJO ES?!!?!?
No le voy a contar que me separé de Roberto, así no siente que él está por encima mío.
El odio que me da.

De repente lo miro a los ojos y caigo ¡CLARO! ¡ES OBVIO! ¡ES OBVIO QUE LA MUJER YA PARIÓ A SU HIJO! Ay dios mío ¿y no me va a contar nada?
¿Le cambiará los pañales?
Para mi le chupa todo un huevo, si es un robot.
Se separa de mí y me dice: “Mandame los archivos, dale”
“Sí, sí, un sicario te voy a mandar”

Me tomo un taxi y mensajeo a Ro: “Boluda, me duele mucho la espalda, qué era la espalda en esas boludeces de las frases que buscás vos?”
Rober me contesta al toque “¿Lado izquierdo o derecho? ¿Dónde estás?”
Le respondo “Lado izquierdo”
Pago, bajo.
Entro a casa y me contesta: “Espalda, lado izquierdo según las frases de Louis: Culpa por sexualidad”

Pasan 4 días.
Decido contarlo en terapia.
La psicóloga me explica que si no dejo liberada la libido me puede hacer mal.
“Queda la libido estancada y te trae múltiples inconvenientes”
¿CUÁLES?
“Ok ¿y qué hago?”
“Y mirá, una opción es buscarse otro chongo”
ME ESTÁS JODIENDO
“Eh..no entiendo”
“Sí, no tenés ese compañero tuyo con el que tenías cierta tensión sexual, ¿Juan Cruz se llamaba?”
“Sí, sí, pero ya no viene más a la oficina y aparte está de novio”
“Bueno, pero qué importa eso”
AH BUENO

Salgo de terapia y mensajeo a Juan Cruz. Cómo andás? Bien vos? En qué andas?. Boluda pasate un día y almorzamos juntos. Dale, un dia salgo antes y paso, total estoy al toque.
Arreglamos para el lunes.
Es obvio que me tengo que buscar otro ahora que no estoy de novia.
Es más, TENGO QUE PONERME DE NOVIA DE NUEVO así puedo tener una relación más relajada con Humberto.
Igual,  lo de Humberto no conduce a ningún lado.

Lunes. Llego a lo de Juan Cruz.
Nos sentamos a tomar un café en su living. Hablamos de laburo. Se enteró por otro pibe que se reflotó el proyecto de Zona Norte con Humberto y el socio.
“Ese chabón la tiene re clara eh” me dice de Humberto.
No le cuento absolutamente nada sobre Humberto y de repente le digo “Che… ¿viste que vos siempre me jodés que nos fumemos un porro y que nos demos unos piquitos como en la fiesta de fin de año y que bla bla bla?”
Nos reimos.
Histeriqueamos, me dice “Ay boluda te morís por mi”
Nos chicaneamos.
Le interrumpo el gaste y le explico “No, mirá es así, tengo un plan: Nos vemos, cada 10 días, o algo así, lo que vos quiera y… Ah pará no te pregunté… ¿cómo estás con Pau?”
“Y, no no, medio que estoy en un tiempo con ella…”
BARBARO. GENIAL
“Ah, qué garron. Bueno mirá, nos vemos, nos ponemos una película, y la cosa es que valen caricias, valen besos en el cuello pero no valen besos en la boca ni sexo-sexo”
Se ríe.
“Podemos abrazarnos, como si estuviéramos en el secundario, pero nada más que eso”
No voy a confezarle que me separé
“Bueno”
“Bueno, dale”
“Vale que te toque ahí arriba del pantalón”
“Arriba del pantalón, me parece que sí, adentro del pantalón ya es sexo, y no quiero”
“Bueno”
Me dice “Hecho” y me pega en la rodilla.
Salto y pego un grito porque me quedaron las rodillas llenas de moretones del otro día con Humberto y Juan Cruz me dice “¿Qué te pasó?”
“Ay tengo un moretón justo ahí”
Me mira y me dice “¿Y pero como te hiciste un moretón ahí en las rodillas? ¿¿Te caiste??”
Sospecha que me cogí a alguien.
Capaz tiene conmigo el poder que tengo yo con Humberto.




18.1.17

Los Normales - Cita 4


Cita #4






5 de Marzo

Miércoles.
Me suena el teléfono.
Humberto. Qué raro, no lo presentí y me da nervios.
“Hola”
“Que hacés querida, escuchame, surgió la posiblidad de reflotar el proyecto de Zona Norte, estoy acá con Agustina y Nestor, te acordas? Juntemonos todos y te explico bien”

¿Qué onda volver a trabajar con Humberto, pero en esta nueva “relacion”?
No creo que me convenga. La libido se le va a bajar. Lo voy a ver más seguido, eso nunca conviene.
Me llega notificación de mail nuevo. Abro y es el proyecto de Zona Norte. Un power point.
Le mando unas preguntas por mensaje a Humberto pero quiero que quede claro que le estoy preguntando por el proyecto. No lo estoy mensajeando por algo sentimental.

Viernes. Me levanto, me baño y me doy cuenta que no estoy depilada.
Mejor así no te tiento.
Llego. Humberto me abre la puerta y nos saludamos buena onda.
“¿Cómo andás?”
“Bien ¿vos?”
“Bien”
Entramos al ascensor. Le hablo de la humedad. Me duele un poco la muela y se lo comento. Nada, reunión de laburo, amigos, calculo.
Entramos a la oficina, cierra y veo que le da una vuelta de llave a la puerta.
“No llegó Nestor todavía, arranquemos nosotros” lo dice con buena onda.
“¿Cómo anduviste?”
“Bien, tranqui”
“¿Qué lindo día es hoy, ¿no?” Hay una humedad fatal, se lo acabo de decir, no entiendo cómo le parece lindo día.
La oficina está re vacía. No hay sillón ni nada que haga de recepción, sólo hay un escritorio largo con computadoras. Nada más.
Bueno mejor que no haya sillón, así no hay comodidad para coger. Estoy acá por laburo. Aparte no estoy depilada. Mejor. Así, poco femenina, la libido en el laburo.
No tengo nada de ganas de coger y no entiendo por qué la gente coge. Podría vivir sin coger.
Humberto me dice: “Vayamos viendo la data así nos apuramos”
“Dale genial”
No nos miramos, le hablo y miro para la compu. Ahora parece que tenemos confianza , vamos a laburar juntos en este proyecto. Va a estar todo bien, capaz incluso tenemos que viajar juntos, pero como amigos.
Aparte en este momento tengo la sensación de que no me gusta más.
O sea, me gusta, pero no me lo quiero coger más.
Me gusta pero para contemplarlo, como si me gustara el novio de una amiga, o mi primo, que me gusta pero no puedo cogérmelo entonces le observo la belleza de lejos.
Qué fuerte que está.
En realidad sí me gusta y sí me lo quiero coger, pero creo que él ya no gusta de mí, así que me viene bien, capaz no pasa nada más, capaz la cosa terminó la vez pasada y ahora solo somos personas con buena onda.

Los archivos pesan un montón y me dice: “Bueno igual hay que esperar que descargue esto, mientras esperamos podemos…” Y de golpe viene para mi lado.
Me corro para dejarlo pasar porque pienso que va a ir a la biblioteca a sacar algún libro pero no. No sigue caminando, se queda ahí conmigo.
Me está abrazando, me está dando besos en el cuello.
Oia no me di ni cuenta, ¿En qué momento pasó esto?
“No no no no pará pará pará”
Me pongo loca. No muy loca, no sacada, pero tensa.
¿Por qué carajo no me depilé?
“Dale boludo en serio pará, me siento mal, me tiene que venir”
Me sigue dando besos en el cuello pero ahora ya tipo chupones porno, me corre la remera y me da besos en el hombro, me toca el culo por arriba del pantalón.
Pasa un minuto de Humberto metiéndome manos por todos lados y estoy yo desconectada del cuerpo, no siento nada.
Qué bronca me da mi mente.
“Pará en serio, laburemos”
“Bueno pero hay que esperar que descargue el archivo, dale vení nena”
“No no pará, me duelen las tetas, me tiene que venir”
“Bueno a ver, dejame que pruebe” Me mete la mano en las tetas.
“Dale boludo paráaaaa en serioooo EN SERIO TE DIGO HUMBERTO”
Intento ponerme firme pero soy malísima.
Y Humberto es un nene, que siempre quiere hacer lo que él quiere. No se si quiere coger conmigo particularmente, o es que es ninfómano y no se puede aguantar. Tipo ve a una mina y se le tira encima. Se debe coger a todo el mundo.
Seguimos chapando medio porno y de repente me doy cuenta que se bajó los pantalones.
“Dale vení”
“No boludo en serio, ¿siempre hay que hacer lo que vos querés?”
“Bueno la última vez hicimos lo que vos quisiste”
Intento recordar la última vez pero así con él chupandome el cuello y tocándome por todos lados no puedo.
Tengo la sensación de que yo le dije que no cogiéramos pero al final cogimos. O sea que no hicimos lo que yo quise.
Le quiero echar en cara el garche de la vez anterior pero ya me puso mi mano en su pito.
Estoy con cara de orto y le toco el pito enculada, como si él fuera un novio, y hubiéramos discutido.
“Nena qué bien te sale incluso enojada”
Ay qué bronca que tengo conmigo. Me dejo dominar. Me doblega.
Me gusta tanto este pibe, que me dice medio halago y ya me tiene.
Le toco el pito enojada conmigo.
Qué mierda. Evidentemente me gusta mucho.No se qué mierda voy a hacer. No tengo pensado permitirme que me guste mucho, sólo me tiene que gustar un poco y nada más. No flashear. Algo pasajero es lo más sano.
Chapamos a lo bestia y ya me quiero desvestir pero no voy a dar el brazo a torcer y solo sigo tocándole el pito
Humberto se pone porno: Que sos la mejor, que como me calentás, que qué bien que lo hacés.
Ya no le digo nada de que habría que laburar. Estoy caliente y no me depilé. Soy boluda.
Vuelve a hacer un último intento de bajarme la ropa y le ruego “No en serio dale me duele todo”
“Cómo me calentás boluda”
Tengo este problema de no creerle.
Que bajón tener la autoestima baja por culpa de mi madre.
No entiendo cómo, con todas las minas que seguro se coge Humberto, está acá diciendome que soy la mejor.
¿A cuántas le dirá que es la mejor?
Bueno igual qué te importa si se lo dice a diez o a una, te está diciendo que sos la mejor. Punto. Creele. Si se lo dice a mil, no es que pierde valor, es lo que siente en este momento, y cuando está con cada una de las mil sentirá que esa es la mejor.
Una por día se coge. Capaz menos, tres o cuatro por semana. Todas distintas. Ponele que en el mes está con ocho, o diez minas distintas. O más.
Me estoy calentando.
Estamos en una posicion rarísima en el suelo, el en pito, con el pantalon bajo, yo con la ropa puesta sentada en el piso, el tirado medio encima mio, creo que me estoy clavando la junta del zocalo porque estamos en un angulo
“Dale nena dejame”
“No no, basta... arriba de la ropa” lo reto.
Todo porno pero medio soft porque no cogemos-cogemos, solo le estoy tocando el pito y el me está tocando arriba del pantalón tipo secundario.
Estamos asi unos minutos más y de golpe, acaba.
Está agitado. Se queda recostado entre el piso y la pared.
Estoy re caliente ahora. Quiero coger.
Tardo en caer que me calienta la situación. Cojamos.
Vayamos a una cama, vayamos a un hotel ya.
Me quedo muda. Se levanta y lo sigo.
“Sos un pendejo eh…”
Mudo.
“cómo podes ser tan pendejo con la edad que tenés, eh”, insisto.
Lo reto pero con sonrisa porque estoy caliente.
“Bueno…las cosas tienen su principio y tienen su final”
OPA
¿Cómo? Me pongo loca
¿Cómo FINAL? ¿Final de qué? ¿Querés que terminemos esto? Egoísta
“Bueno pero pará… ¿por qué terminar hoy?”
“No, bueno… pensé que no querías más hacer ESTO”
“Bueno justo HOY no quería, no es que no quiero, sino que hoy me siento mal...”
Se queda mudo.
Soy ambigua, no debe entender nada.
Nos quedamos mudos, pero mirando para abajo
“¿Qué pasa si otro día tengo ganas de hacer esto?”
“Bueno… será cuestión de charlarlo conmigo”
Se hace el canchero y me calienta.

Me meto en el baño.
¿Qué te pasa con este pibe nena?
Nada. Me calienta. Punto. Me calienta y no puedo entender cómo no llego a un puto orgasmo. Es como un castigo de dios.
¿Mirá si nunca más me curo esta traba que tengo con él, porque me pone nerviosa?
Tendríamos que haber cogido y al carajo
De golpe se me viene el llamado telefónico de mi amigo Gustavo. No puedo dejar de pensar en Gustavo y en su novia, en Gustavo revisándole el inbox a la novia, y la novia contándole a sus amigas lo del hongo que se pescó con el amante.

Salgo del baño y ni lo pienso “Mi amigo Gustavo le revisó el inbox a su novia, y le encontró unos chats re comprometedores… Me da miedo boludo”
Me da cosa decirle lo del hongo específicamente porque me va a decir que él no tiene nada. ¡¿Y YO QUE SE SI NO TENÉS NADA?!
“Bueno pero ¿qué tiene que ver? Esa gente será pelotuda, conmigo ESO no pasa”
“No, ya sé, pero que sé yo. No puedo dejar de pensar en ESO”
“Bueno pero ESO no tiene nada que ver con ESTO. Además nena, yo soy RE FIEL”
Ah bueno. ESTAMOS TODOS LOCOS.
El nivel de negacion que tiene este señor.
“JAAAA SE SE, PUUUUF”
No lo quiero bardear mucho porque me acuerdo de todas mis amigas diciéndome que no es gracioso cuando me pongo en escorpiana ironica que disfraza agresion con pseudohumor. Mejor freno acá, pero este chabón me está cargando, que se hace el novio fiel.
Me mira enojado: “Mirá nena, esto que pasa acá, pasa solamente con vos”
NO ENTIENDO. ES COMO UNA PIÑA ESTO
¿Festejo? ¿Qué hago? ¿Lo abrazo?
Me quedo todos estos segundos muda. Tensa.
“Eh… bueno yo también hago esto solamente con vos”
¿Qué carajo estamos diciendo? ¡Cojamos ya! ¡¡¡¡Casemonos!!!!
Me invade el romanticismo.
Horrible. Un mood muy Titanic.
¿Qué mierda es lo que tengo con él?
¿Es de esas películas tipo Caja Negra que no vi pero pienso que los personajes no se hablan y no pasa nada, en apariencia, pero por lo bajo, pasa DE TODO?
No me da sacarle el tema de qué somos.
Me queda cómodo no hablar. Soy fría.
No soy fría pero con él me sale ser fría. No me quiero enamorar de él.
Quererlo lo quiero, obvio. Lo APRECIO ponele.
Pero no sería nunca su novia, no podría enamorarme de el, es muy forro
Bueno no sería nunca su novia pero porque ya tiene novia y encima la embarazó
¿Uno puede estar de novio con alguien y no estar enamorado de ese alguien?
O, ¿podés estar enamorado de alguien y no estar de novio con ese alguien?
Igual no soy su target.

Al final se descarga toda la data en el rígido y me lo muestra. Pasamos de eso que nos dijimos a esto de estar mirando archivos de excel con cien mil casilleros de colores.
Se me acerca a la compu, se me pone al lado, abre los archivos y me caliento un poco.
“Ahora me quedé caliente, boludo”, le digo pero bajito, porque me da vergüenza lo que nos dijimos recién.
Se sonríe. Nada más.
Él es el que indica cuándo esto arranca y cuándo esto termina. Él es el jefe, es así.
Quiero llevármelo a un hotel y tener una escena de sexo descontrolado pero ya pasó el momento. Lo perdí. Como siempre, con Humberto. Me la paso perdiendo los momentos que están buenos y después me la paso reflexionando sobre por qué me pierdo los momentos buenos.

Estamos con cuatro archivos abiertos y de golpe entra el socio.
Nos saludamos y se incorpora a la reunión. Disimulamos.
Pasa una hora y cae Agustina y dos empleados. Charlamos.
Pasan dos horas y de repente nos volvemos a quedar solos.
Está bajando el sol y entra como un rayito que parece de otoño desde la ventana, y le pega en los ojos.
Estamos hablando del organigrama de posibles reuniones y de revisión de posibilidades y de golpe hacemos eye contact
no se por qué me lo quedo mirando.
Le miro los ojos que están más celestes porque le pega el rayito ese.
Se me cruza en la mente lo que nos dijimos hace un rato y me sonrío.
Me mira y se sonríe.
AY DIOS. ES UN RE MOMENTO DE PELÍCULA ESTO O YO ESTOY FLASHEANDO.
“¿Qué?” me dice
“No, no, nada”
Es la primera vez  desde que empezó todo esto que nos miramos a los ojos sosteniendo la mirada por más de medio segundo.

Termina la reunión y agarro las cosas para irme.
Lo despido con un beso en el cachete, casi en la oreja.
Acá no pasa nada
Aunque creo que lo llamaría mas tarde para que saliéramos a cenar y despues a coger
Igual no lo voy a llamar, pero si me dieran ganas de llamarlo, no podría. Con este gil me tengo que limitar porque seguro se lima.
Es re fóbico seguro.
O es fóbico o no gusta mucho de mí que se yo. Andá a saber.
No sé si es tan fóbico. Está esperando un hijo. Los fóbicos no tienen hijos, me parece.
Aparte mientras yo no quiera hablar del tema, humberto no se va a flashear.
Igual esas estrategias siempre salen al revés.
Te dicen no te enamores y te enamorás porque sos básica. Porque el incosciente anula el NO. Decime ENAMORATE DALE POR FAVOR y ahí sí, seguro no me enamoro ni en pedo.
Bueno igual no me dijo “no te enamores”, estoy mezclando pibes me parece.

Me subo al bondi y abro el libro de Kundera, leo:
“Quería tener la seguridad de que la amistad erótica nunca llegaría a convertirse en la agresividad del amor, y por eso mantenía largas pausas entre los encuentros con cada una de sus amantes. Estaba convencido de que éste era un método perfecto y lo propagaba entre sus amigos: «Hay que mantener la regla del número tres. Es posible ver a una mujer varias veces seguidas, pero en tal caso no más de tres veces. También es posible mantener una relación durante años, pero con la condición de que entre cada encuentro pasen al menos tres semanas». Este sistema le daba a Tomás la posibilidad de no separarse”