13.2.19

Roommates - Cap 5 y 6 ♥





5 - El bebé lagarto de V

Estoy esperando el bondi y de repente veo a Gastón y la novia caminando hacia donde estoy.
Uh.
No me vieron pero es obvio que vamos todos para el mismo lado.
Estoy en la fila y llega el bondi.
Hago un poco de espamento corporal. Toso, me muevo medio Chandler para que me vea y se de cuenta de que tiene que dejarme ir primero e irse en el próximo que venga.
Me subo y me voy atrás de todo para que si Gastón y la mostra se suben, se sienten adelante.
Miro para adelante y veo que sube la novia de Gastón.
La puta madre camina derecho hacia acá.
Por dios que no siente al lado.
SE SIENTA AL LADO.
¿Qué onda qué hago?
Se sienta sin mirarme y quedan dos lugares libres entre ella y yo.
Se sienta una chica en uno.
Viene Gastón y actúo sorpresa: “¡¿Ey qué hacés che como va?!”
Gastón me clava la mirada y pone cara de odio extremo.
“Mm mm” Hace como unos ruidos con la garganta señalándonos a su novia y a mí.
Yo asumo que eso es para que nos saludemos y la miro a la novia: “Ey hola”
“Hola” dice la novia de Gastón con cara de culo.
“Hola hola qué tal” le digo acercándome un poco más a ver si nos saludamos con un beso pero sigue sin moverse entonces le insisto: “Hola te saludo” y me estiro para darle un beso pero está un poco lejos así que aplasto a la pasajera que tenemos en el medio y cuando finalmente llego con mi cara a su cara ME DA UN POMULAZO.
¡¿OTRA VEZ?!
Gastón se sienta y le digo “¿Cómo va che?”
Estoy a punto de reclamarle que aún no me mandó los contactos de la radio que le pedí hace una semana pero evidentemente  la telepatía entre nosotros sigue porque me clava la mirada de reojo y entiendo que no le tengo que mencionar nada.
“Bien bien ¿vos?” dice sin mirarme
Ok. Entonces no tengo que hablarle.
Qué gente. Pudiendo ser todo fácil, la complican.
Saco disimuladamente el libro ‘Padre rico padre pobre’ pero no quiero que vean que estoy leyendo eso. Capaz flashean cualquiera y no les puedo explicar que lo leo tipo consumo irónico.
Paso 20 minutos de lectura de ‘Padre rico padre pobre’, cuidando que nadie vea lo que estoy leyendo y se acerca la parada en la que nos tenemos que bajar porque, claro todo siempre nos pasa en Floresta.
Me paro y le digo a Gastón “Bajás ¿no? Ja”
Responde sin mirarme: “Se”
“Ah no no, no es que te preguntaba, es que si no te bajabas te saludaba ja”
Cualquiera todo esto.
Bajo.
Bajamos todos.
Gastón dice: “¿Vamos al chino?”
Y yo le contesto: “No no, yo voy para allá”
Me mira fijo y dice: “Eh no no, le decía a ella si íbamos al chino”
“Ahhhhhhhhhhhhhhhhh”
Gastón empieza a caminar  y digo “Bueno, bueno yo voy para allá, chau nene”
Lo saludo a él y le digo a ella también: “Eh, bueno voy para allá yo, chau che”
“Chau” me dice, pero no se acerca, otra vez se queda donde está.
“Chau, chau, te saludo” le digo, me acerco a saludarla y cuando mi cachete llega a su cachete PUM OTRO POMULAZO.

Las 9. Me encuentro con Juan en Palermo.
Entramos en Farmacity para comprar una Tita para mí, un alfajor Jorgito para él, papas fritas y forros.
Salimos y Juan encara para Romario sin preguntarme si me copa o no Romario.
Rutina.
La música y la luz me deprimen.
Comemos y cuando salimos le digo a Juan de ir al estudio.
No le avisé a Lola pero se que está todo bien.

Ponemos la película que dirige Sean Penn del pibe que se inmola yéndose a vivir solo al medio de la nada.
No se por qué le dije que sí a ver esta película de mierda. Totalmente depresiva.
Lloro 50 minutos seguidos y se me desfigura la cara.
Parezco el bebé lagarto de V Invasión extraterrestre.
Llega el final de la película y yo me quiero matar.
Me quiero arrancar el pelo, la piel, algo. Patear descalza la base de la mesa que es de hierro. O suicidarme. No soporto esta frustración. ¡¿CÓMO SE VA A MORIR POR COMER UNA PLANTA??!! ¿¡Me están jodiendo!?
¿Por qué carajo no vimos una comedia?
Aún estoy en el período de no poder ver dramas.
Acumulé varios duelos sin poder hacerlos bien y ahora no soporto este duelo de la muerte del personaje por ingesta de UNA PLANTA DE MIERDAAAAAAAAA.
Me levanto y me voy al baño a llorar, así me descargo en paz.
Se murió comiendo una planta. SE MURIÓ ENTENDÉS SE MURIÓ porque comió la planta equivocada. Y la familia encontró la grabación.
Lloro acá sola en el baño y me indigno con el personaje que a esta altura es mi hijo y lo quiero revivir para matarlo a golpes por hacerme eso.

Paso un rato de llorar tranquila. Me lavo la cara y me miro al espejo.
Dios mío, así no me va a querer coger.
Salgo del baño y me siento en el sillón.
Se sienta al lado mío, me dice “Vení” y me abraza.
Chapamos 10 minutos seguidos y estoy tan sensibilizada y sin resistencias que siento que no voy a poder separarme de este beso con Juan nunca más en la vida.
Estoy deprimida, desarmada. Debería poner algún freno emocional pero ya fue, Juan tiene el mejor timing del universo para un momento así de confusión física en el que paso de la depresión tremenda a la calentura.
Ay estoy caliente.
No entiendo bien quien empieza a sacarle la ropa a quien, pero yo ya estoy para coger.

Cogemos.
Finalmente.

Dios mío este pibe dios mío este pibe DIOS MIO ESTE PIBEEEEEEEE.
Por favor me muero acá.
ES PREMIUM.
Necesito mensajear a todas mis amigas y hablarles de lo que estamos haciendo pero ESTO QUE ESTÁ PASANDO no tiene descripción.
DIOS MIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

Acabamos los dos y eso que es el primer garche.
No lo puedo creer. Esto es como en las películas pero que yo nunca les creo porque los primeros garches siempre son una mierda.
Nos quedamos abrazados. Me acaricia el pelo y no me molesta que me desarme los rulos. Me chupa un huevo quedar con el pelo del Rey León, este fue el mejor garche de mi vida, de TODAS MIS VIDAS.
Esto debe ser el Nirvana o la kundalini
O morirse.
DIOS MIO.

6 - Hay que ver si ESTO constituye obra


Son las 4 y me llega mensaje de Lola diciéndome que está con las 7 cools merendando en Helena. “Venite Rober, dale!”
Un café en Helena sale 3 millones de dólares.

Llego y están discutiendo sobre un director de cine coreano. Hablan del festival independiente de Suecia o de Noruega o algo así que yo no tengo ni la más puta idea porque hace meses que no miro nada que no sea Supercool o las temporadas 4 y 5 de Friends en repet.
O la reciente mierda del pibe muerto por la plantita que no quiero ni recordar.
Llega una de las cools con una amiga y le hacemos lugar en esta mesa en la que estamos todas apretadas, cosa que en otro contexto me estaría empezando a irritar.
La amiga de la que llegó saca el celular: “Miren, estoy trabajando en estos dibujos porque quiero empezar a moverlos por galerías”
Nos muestra unos dibujos que parecen hechos por nenes y nos cuenta que los hizo con el Paint.
AY AMO ESTOS DIBUJOS CON EL PAINT ESTA CHICA ES UNA GENIA. Me entusiasmo. Por primera vz en mucho rato con estas pibas alguien hace algo interesante.
“Boluda con el Paint? ¿El básico que viene con windows?” le pregunto.
“Sí, si”
“Ayyy boluda amoooo, tenés que imprimirlos! Re! Armate una exposición de no se 30 dibujos!”
Salta otra y le agarra el teléfono.
Va pasando los dibujos y los mira seria mientras la otra nos explica su idea: armar un relato que haga de soporte teórico, imprimirlos en un metro por un metro y buscar galerías.
“REEEEEE!!!! hacelo!!!”
“Bueno, pero hay que ver si ESTO constituye obra” dice la que se quedó mirando el teléfono.
“Ay pero es re lindo!” le digo yo.
Ahora hablan de sus ex novios.
Me dan ganas de hablar de Gastón, quejarme del encuentro y enumerarles los pomulazos de la mostra; pero no quiero parecerme a ellas en esa parte de su personalidad.
Solo quiero ser como ellas en su parte cool.

“AY NO DOY MÁS” dice Delfi, porque aparentemente está tapada de laburo.
Lo dice como si fuera pediatra de guardia en el Hospital Penna.
Es fotógrafa.
Todas sonríen menos Leti.
Ahora hablan de las vacaciones y de ahorrar para irse a Europa.
Me duele un poco el pecho. Me queda cada vez menos en la cuenta y voy a tener que volver a cambiar dólares para poder seguirles el ritmo.
Una dice que quiere irse “AL CABO”.
Delfi le dice que es mejor otro lugar que queda más lejos que EL CABO y que es más uruguayo.
“Bien uruguayo” dice.

Traen la cuenta y pago con dolor. CON DESAMPARO.
Me estoy gastando toda la guita en pagar meriendas con las cools y servicios del estudio.
No puedo seguir así.

Salimos y Leti se me pega al lado: “Ay boluda estoy re mal”
Me abraza y me aprieta.
Tengo calor y Leti me invade el aura.
“¿Boluda viste qué forra Delfi que dijo que tiene un montón de laburo y que no da más?”
“Ehm, sí pero…” no se qué decirle, no quiero entrar en quilombos, solo quiero plata y ser feliz, no es tanto lo que pido.
Plata, ser feliz y que Leti no me hable tan cerca.
“¡Cómo puede ser que no registre que yo estoy sin laburo! O tal vez lo dijo A PROPÓSITO para joderme!”
Por suerte Leti asume el rol de la pobre del grupo, aunque es obvio que yo soy más probre que ella pero no se da cuenta.
La falta de guita en ambas nos está acercando.
Le tiro un par de comentarios genéricos más para no ponerme de lado de ninguna y la escucho así me olvido de mi propia pobreza.
De golpe me cambia de tema. “Bueno basta, no limemos, escuchá esto que me pasó boluda!!, me mandó un texto ayer el pibe”
Me pierdo porque los relatos de Leti son larguísimos y a veces un toque incoherentes.
Capaz miente.
“¿Que pibe?”
“Boluda, ¡Lisandro! ¿Entendés? Yo salía del reci de Lucas, estaba caminando y Lisandro me manda un texto que dice: ‘¿DÓNDE ESTÁS?’ Le digo donde estoy y él estaba en el auto de unos amigos que lo esperaron a mitad de cuadra”
“Ah…”
“Y me insistía: ‘No te vayas sola caminando, tomate un taxi’ y se bajó del auto de los amigos, caminó media cuadra e insistió que me tomara un taxi!!!!!”
Me quedo mirándola.
Me dice: “¿¡ENTENDÉS BOLUDA?!”
“Eh, no, no entendí, ¿qué paso?”
“Y ESO BOLUDA, ESO! QUE SE BAJÓ DEL AUTO ¿¿ENTENDES?? ¡SE BAJÓ!”
Me subraya que se bajó del auto.
“Ahhh ¡Y te dijo que te subas al auto de los pibes! Ahí entendí”
“No, no. Me dijo eso, y se fue, pero entendés que ¡¡SE BAJÓ!!”
Leti está forzándome a que le diga que el pibe tiene onda con ella.
No me sale ser tan condescendiente con Leti porque se cogió a Rolando y como yo no me lo pude coger nunca, entonces por más de que seamos las pobres del grupo HAY COMPETENCIA.
¿Por qué Rolando cogió con ella y conmigo no? LOS ODIO.
“Y capaz está re con vos, ¿no? ¿Qué decís?”
“¿¡Ay en serio?!, ¿Te parece Rob? Ay no se, qué se yo PERO NO PUEDO CREER QUE SE HAYA BAJADO Y ME INSISTIESE QUE NO ME FUERA SOLA”

Es martes. El lunes que viene Juan cumple 30.
Cuando le pregunté si iba a hacer algo me dijo que solo quiere estar conmigo.
FELICIDAD. Si decidiera hacer una fiesta yo tendría que estar y tendría que sociabilizar y sociabilizar es lo peor que me puede pasar.

Viernes. Hoy hace un mes desde el día de “¿Querés ser mi novia?”
Juan me invita al consultorio del padre para estar ahí durante el fin de semana y hacer de cuenta que vivimos solos. El depto no tiene ni cama ni colchón pero no nos importa. Tampoco tiene nada en la heladera porque es un consultorio. En la alacena sólo hay unos tes copados, café instantaneo y mate cocido.
Nos dormimos re tarde porque Juan tiene más insomnio que yo, entonces se hacen las 8 de la mañana y seguimos despiertos.

Sábado.
Nos levantamos a las 6 de la tarde, vamos al Farmacity, compramos forros, galletitas, papas fritas, coca light y volvemos. Garchamos mucho y bien. Nunca garché tan bien con alguien como con él y eso me genera una especie de miedoansiedad. Un combo raro. No es que me da pánico, pero siento que capaz estoy un poco adicta, o me estoy dejando influenciar por la opinión de mi psicóloga que piensa que hay que poner cierta distancia emocional SIEMPRE.
No se puede poner distancia cuando se garcha bien, que no jodan los psicólogos.

Domingo. Mañana es feriado y es el cumple de Juan.
Nos levantamos a las 5 de la tarde, salimos, compramos pizza y dos alfajores.
Hoy es su nochebuena y la pasamos solos acostados en la alfombra arriba de almohadones.
Se hacen las 12 y le digo “Ehh feliz cumple” sin mucho espamento porque tiene cara de culo. Supongo que lo deprimen los 30. Igual en él no me molesta nada la depresión de los 30. Al contrario lo hace más garchable.
Lo filmo tocando la guitarra y cantando unas canciones de The Smiths, las más tristes; y no salimos en todo el fin de semana.

Ya en este punto siento que no está bien todo esto, pero no puedo dejar de querer estar todo el tiempo con Juan. Pasé de sentir solo desesperación física a sentir desesperación emocional. O sea, quiero que estemos unidos POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE por algún órgano como los siameses, o para que no sea tan riesgoso para la salud: unidos por un brazo.
Que compartamos el brazo izquierdo mío con el brazo derecho suyo, así puedo dibujar.
Que sea operable pero que por ahora no nos operemos. Más adelante veremos.
Es insano ya.
Esto no es amor, lo sabés.

Es Jueves.
Pasan dos meses desde el día de “¿Querés ser mi novia?”
Durante la semana dormimos mitad en el estudio, y mitad en la casa de Juan con sus padres en el cuarto de al lado, pero hacemos tiempo en Romario hasta que cierre así llegamos después de la 1 y media cuando los padres ya estén acostados.
En la semana no voy ni un solo día a mi casa así evito tener a mis padres de roommates.
Me deprime, no puedo.
Los fines de semana nos vamos al consultorio de su padre, porque en mi estudio se queda la madre de Lola.
Somos gitanos pero quiero estar con él todo el tiempo
Y que cojamos, obviamente.
No me importa que tenga que ser en silencio.
No me veo con ningún amigo, ni amiga, no laburo, no hago nada en todo este tiempo.
No voy a recitales indie con las cools ni salgo con los Cristos.
Nada.
Sólo me cruzo a Lola en el estudio, un poco, porque cuando me despierto ella ya hace horas que está trabajando.
No me entra ni un solo peso en todo este tiempo.
Seba me escribe y no le respondo. No le respondo a nadie.
La guita se me va en el alquiler del estudio, papas fritas de paquete, halls cream y tampones. Me alimento como el orto.
Me duele todo porque en el consultorio del padre seguimos durmiendo en la alfombra en la pseudocama que arma Juan con almohadones, pero está todo bien con eso porque lo único que quiero es estar con él todo el día.
TODOS LOS DÍAS.
No me importa que no me entre ningún laburo. De hecho, mejor, sino voy a tener que trabajar y no voy a poder estar con él.
Voy a casa, mi madre me pregunta si estoy bien y le digo que sí, que estoy perfecta.
Se que esto no es normal. Pero tengo miedo de perderlo.
ODIO la pérdida como concepto. LA ODIO.
Igual sé que si tengo miedo a perderlo, la pudro porque lo voy a terminar perdiendo, por eso de que si pensás mucho algo se te cumple, entonces trato de pensar en positivo pero todo en mi mente es apocalíptico.
Si me deja, no voy a poder vivir sin él. Nunca. Ni sé cómo hice para vivir sin él antes de conocerlo. Antes de Juan no hubo nadie. Punto. Rolando y Ernesto las pelotas.

Es viernes.
Arreglamos para encontrarnos después de terapia.
Amanezco en el estudio porque Juan se fue antes de dormirse a las 10 de la mañana.
Duermo de 10 a 14.

Llego. Mi psicóloga me abre y me mira de arriba abajo: “¡Ah bueno! ¡Te re produjiste!”
Buo, qué se yo, tampoco los tacos y el vestido negro son una gran producción.
“Si, que sé yo, hoy veo a Juan y quise arreglarme un poco, que se yo, igual me da inseguridad estar en tacos altos”
Me siento y le hablo de la guita.
Lloro, le digo que no me entra ningún laburo y que no se qué hacer.
“Claro, te sentís desprotegida y desamparada ¿no?”
“Sí, no. No se. Quiero guita”
“Rober, acá el tema es otro, si vos te parás en la falta inmediatamente estás en el desamparo. Pero si sentís eso, es que esa sensación ya estaba. ES ANTERIOR”
De golpe me llega un mensaje de texto. Miro y es un mensaje de Juan.
“Discutí con mi familia. Voy a estar todo el finde adentro. Hablemos el lunes”
¿¡QUÉ?!? ¡¿¡HABLEMOS EL LUNES?!?
Lo odioooooooooooooo.
Pero al toque la furia se transforma en depresión.
Mal.
Me quiero matar.
Lloro.
Mi psicóloga se da cuenta de mi cara y dice “¿Querés que hablemos del tema?”
No, no quiero porque a esta yegua le encanta dar consejos de revistas femeninas y me va a decir que le dio fobia o que ‘para muestra hace falta un botón’ como dice siempre y que entonces el subtexto va a ser que tengo que dejar a Juan inmediatamente antes de que él me deje a mi porque me va a hacer sufrir.
Es obvio.
“Bueno capaz se peleó otra vez con el padre, no creo que me esté mintiendo, que sé yo capaz quiere estar solo”
“Mirá, no es una manera amorosa de querer estar solo. Hay maneras y maneras y ESTO que acaba de hacer es completamente desamparante”
LA CONCHA DE TU MADRE FORRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
“Pero pará… ¿No es que si siento desamparo EL DESAMPARO ES ANTERIOR? O sea que la culpa no es de Juan ¡VES QUE SOS INCONGRUENTE!”
“¿Quién es el incongruente, Robertita?”
Lloro todo el resto de la sesión.

Llego a casa, porque como es viernes no puedo volver al estudio.
Mi madre me ve vestida así y me dice “Ay que linda ¿adónde vas?”
No le respondo y subo.
No como, no tomo mate, no quiero nada. Hago zaaping.
Le mando tres mensajes de texto. Uno a las siete, uno a las ocho y media y uno a las nueve y cuarenta y cinco.
Me llama a las doce de la noche.
Cortante.
Me dice que está mal, que discutió con el padre, que no quiere entrar en detalles, que mañana hablamos.
Sufro pero a todo le digo “Ok, quedate tranqui”
Paso todo el fin de semana encerrada en mi habitación.

9.2.19

Roommates - Capítulo 4







4 - Rolando ni te garchó

Me quedo 4 días seguidos en el estudio.
Es miércoles. Me hago la cabeza con que no paro de quedarme acá durmiendo y vagueando todo el día. Lola no me dijo nada al respecto pero yo siento una energía como si no le copara que me estoy quedando nivel vivienda propia.
No puedo irme. Tengo como un imán
Ordeno. Me pongo las zapatillas y pongo la cartera con la campera en el sillón así parece que acabo de llegar.
Ahora son las 4 y Lola todavía no vino.
No tengo nada para hacer. No me entró ningún laburo todavía desde que entregué lo último.
Abro el excel para chequear cuántos dólares me quedan.
Me decido a buscar algo en Computrabajo. Cualquier laburo. De mierda, mal pago, en un estudio de arquitectura, pero algo que me haga entrar un poco de plata.
Encuentro 3 avisos y mando currículum, ejemplo de documentaciones, remuneración pretendida. Todo. Bajo la remuneración al límite de lo digno así me dan el laburo.
Pasa un rato y me llega mensaje de Juan: “¿Nos vemos hoy?”
Me alegro. Quiero verlo.

Vamos a un bar y de ahí al estudio.
Nos tiramos en el sillón y chapamos.
Durante toda la noche fue acumulando varias cosas que hacen que ahora me guste más.
AY ME GUSTA MUCHO y me da ansiedad no haber cogido todavía.
ME PREOCUPA COGER.
No se por qué es tan importante para mí coger, capaz la gente no coge tanto.
Estamos en pleno chape medio tierno medio porno y de golpe Juan corta el beso y me mira.
Me da miedo, tengo la sensación de que me va a decir “che sos re fea” o algo asi porque me mira fijo, pero me dice: “Escuchame una cosa, ¿Querés ser mi novia?”
¿¿Qué??
AH NO.
NO NO NO.
NOOOOOOOOOOOO.
ESTO NO PUEDE SER CIERTO.
Me enamoré.
AY ME RE ENAMORÉ es muy tierno.
Dos veces en mi vida me preguntaron “¿Querés ser mi novia?” La primera, el loco Tito, a los 15 cuando iba en el 135 a la casa de Solange, se me sentó al lado, yo lo conocía desde la primaria cuando íbamos todos los Cristos a gritarle “Tito, ¿y el gato?” y Tito respondía “¡Me lo cogí!”; y en el 135 se sentó al lado, me dio un poco de miedo, pero me miró y me dijo “¿Querés ser mi novia?” y yo le sonreí y le dije, “No, ya tengo”
Le mentí a Tito, obviamente.
Y la segunda: Juan, ahora.
Bueno igual, qué se yo, es un poco rara la pregunta. Hace que me surja la necesidad de debatir sobre qué es estar en pareja.
Le quiero bajar línea, ponerme vueltera, analítica.
Me lo quedo mirando.
Me parece que es el más lindo de todos hasta el momento.
No se qué hacer. No puedo ponerme a cuestionarle tantos tecnicismos.
No puedo explicarle lo que verdaderamente pienso de lo que significa estar de novio, en pareja, siendo adulto. No puedo bajarle línea con lo de que uno no está de novio de un momento para el otro simplemente por decirse ‘che seamos novios’.
¡¡¡¡Ay me muero de amor quiere que sea la novia!!!!
“Bueno nada.Eso, si querés ser mi novia. Quiero saberlo porque me gustás mucho y me doy cuenta de que esto no es simplemente vernos y coger”
¡¡¡¡VAMOS A COGER!!!!
“Emh… ja, eh… SÍ, QUIERO”

Quiero coger ya, quiero que nos quedemos en bolas, algo.
Algún tipo de ritual simbólico que certifique que somos novios, pero son las 8 de la mañana.
Es de día. No sé si él es lento o yo soy muy ansiosa.
Lola va a llegar en dos horas.
Nos incorporamos.
Agarro las llaves así bajo a abrirle. Debería irme a casa. Necesito dormir más de 5 horas de corrido en algún momento de mi vida.
Bajamos y lo miro en el espejo de planta baja.
La puta madre. No creo que nunca me aburra de verle la boca.
Y si él me deja me voy a poner más exigente  y me va a costar más coger.

Chapamos un rato largo en la puerta.
Me caliento pero no hacemos más que chapar sin parar.

Subo y me duermo instantáneamente.
A las 10 siento la llave de Lola y salto de la cama.
La saludo y le noto cara de culo.
Por las dudas ni bien la saludo le tiro lo de “¿Querés ser mi novia?”
Lola grita. Se pone emouyon “Es re dulce, ¡boluda! ¿¡¿No te measte?!?!”
“No sé boluda, yo dudo un poco. Qué se yo. ¿Es normal que un chabón de 30 años diga‘¿querés ser mi novia?’ mirá si es un blef y al final me doy la cabeza contra la pared”
Mientras le relato todo a Lola me pongo un poco en postura de mina superada que tiene claro cuando hay amor posta y cuando hay enamoramiento nada más.
Temo que Juan tenga el gen asesino de Rolando. Quiero mantenerme en mis cabales.
“No puedo flaquear, Lola”
Le doy un discurso: Que esta relación la quiero manejar mejor, que este pibe no me va a tener como pelotuda, que no voy a dejar de hacer mi vida por un chabón de nuevo. Que no se si tengo o no tengo vida pero aunque mi vida sea mirar el canal de sprayette, quiero hacerlo en paz sin estar deprimida por un chabón.
Lola dice que me relaje y que Juan es distinto.
“¿Cómo sabes que es distinto, Lo?”
“Qué se yo Rober, este por lo menos te dice de ser la novia, Rolando ni te garchó.”

Me siento en la compu.
Lola me pregunta si tengo mucho laburo y le digo que sí, que tengo tres cotizaciones de planos.
Mentira. No tengo una mierda qué hacer.
Le quiero blanquear que mandé tres curriculums a laburos.
No puedo seguir gastando ahorros.
Pero no quiero que sienta que abandono el estudio.
Igual no estamos haciendo ningún laburo juntas.
Bue, ya fue.
“Che boluda, mandé unos currículums. Tengo miedo que estas cotizaciones no me salgan y no quiero gastar más ahorros. O sea, TENGO GUITA EH pero no quiero tocar ahorros, pensé que por ahí podía agarrar un laburito y venir acá cuando salgo de ese laburo”
“Ay Rob, pero estamos apostando al estudio, dale! Tenemos proyectos juntas boluda ¿no ibamos a ponernos a dar clases?”
Fuck.
“Sí, sí boluda, tranqui igual, no voy a dejar el estudio, o sea, si llego a agarrar un laburo sería media jornada”
Mentira. No existen los laburos de media jornada en arquitectura. O si existen jamás me tocaron a mí.






28.1.19

Roommates - Cap 2 y 3 ♥





2 - Igual o más pobre que yo

Abro los ojos y son las 4 de la tarde. Me quiero quedar encerrada para siempre así no corro peligro de cruzarme con esa publicidad de mierda.
Tengo dos mensajes de Facebok de Lola: “¿Boluda viste la gráfica en la calle de los desodorantes esos?”
“Boluda, está todo Santa Fé tapizada con la cara de Rolando”
La vida es una mierda.
Me llega un mensaje al teléfono.
Gastón: “Necesito la guitarra, las revistas y los libros”
Ay pero decime HOLA querido.
“Dale, estos días te lo llevo”
“No, sino venís hoy TIRO TODO”
Esta versión agresiva de Gastón post-separación me tiene las pelotas llenas.
“Bueno dale en un rato voy. ¿Che pudiste ver los bocetos para tu pared?¿Cuándo arrancamos??”
No me responde.
Qué pibe por dios.

Cuento 4 caras de Rolando en las 3 cuadras que me separan de lo de Gastón.
El guionista de mi vida es una mierda ¿después de 2 años en venta justo mis padres venden la casa dos meses antes de separarme?  ¿y yo soy tan pelotuda que los obligo a mudarse a 3 cuadras de lo de Gastón porque esta nueva casa tiene valor arquitectónico?
Soy pelotuda.

Llego a lo de Gastón y le toco timbre.
Sale a abrirme con cara de culo.
“Cómo va che ¿cuando arrancamos con la pared?”
Con cara de culo me dice “Se suspende lo de la pared”
“¿Cómo se suspende? ¿Qué pasó? ¿La que te jedi no te deja?”
“Dejalo ahí”
Cómo déjalo ahí?! Necesito saber por qué si le iba a dibujar la pared de su living, ahora de repente no puedo.
“¿Tenés perfume nuevo?”
“¡Ay sí! ¿¡Se siente?!”
“Mse ¿Me trajiste las cosas?”
Ay bueno nene el tono!
Necesito hacer tiempo charlando con él pero este boludo hoy me odia.
Desde que nos separamos de repente me odia y de repente me quiere. Random total. Sin algoritmo. O con un algoritmo muy enroscado que todavía no descifré.
¿Le cuento que desde hoy ya tengo estudio?
Me va a preguntar cómo lo voy a pagar. No, mejor no le cuento.
“Sí tomá”
Le doy todo, incluida la Rolling con el especial sobre Bowie.
¿Qué carajo le cuesta regalármela, si a el no le gusta Bowie? Que sorete.
Agarra la guitarra, la deja al costado de la puerta y me sigue mirando con esa cara.
Lo miro y le digo “Tenes cara de culo”
“Sí”
Quiero ser su amiga porque me gusta levantar la bandera de “SOY MUY AMIGA DE MIS EX” pero con Gastón se está complicando todo.
“Bueno me voy entonces… hablemos”

Llego.
Camino por Santa Fe. Cruzando Malabia y me llega un mensaje.
“Ey soy Juan estoy en Scalabrini y Santa Fe ¿vos?”
“También”
Miro para todos lados. Lo busco y de golpe lo veo.
Le hago señas y cruza. Se acerca y sonríe.
Apa. La boca.

“¿Qué querés hacer?”
“No sé, busquemos un bar, ¿no?”
Entramos a un bar choto que debe tener un café horrible porque tiene solado cerámico 30x30 peor que el que yo tenía en la otra casa. Odio.
Igual no digo nada porque no quiero mostrarle todos mis issues con los pisos cerámicos y todas las taras que me quedaron de esa carrera de mierda, como si hubiera nacido en Barrio Parque en vez de Floresta.
Nos sentamos.
Lo miro y vuelvo a ver que es lindo objetivamente.
Se sonríe y hace un chiste sobre el menú del bar.
Nos traen el pedido y hablamos como si hiciera mil años que nos conociéramos.
Ni pienso lo que estoy diciendo porque total este pibe por ahora no me importa.
“¿Cuánto hace que te separaste y cuánto tiempo estuviste con la última persona con la que tuviste una relación?”
Obviamente después de responderme me pregunta él.
Me enrosco con las fechas, pero como estoy enojada con Gastón, dejo de hablar de él y paso a Rolando.
De golpe le pongo mucha más emouyon al relato de este vínculo que ni llegó a constituirse como tal, pero lo cuento con tanto detalle que re podría hacer una novela de esa no-relación.
Juan me va dando su opinión a lo largo del relato pero su resumen es que Rolando es un histérico.
“¿Quién se cree que es ese pibe? Es un boludo”
Me gusta que se ponga de mi lado, pero igual es obvio que se lo estoy relatando de un modo en el que quedo como una genia incomprendida.

Sigo con mi cuestionario básico. Necesito saber de qué labura, qué hace. Todo.
Asistente de producción. Teatro.
Teatro off dice. Usualmente no me importa cuánto gana la gente, pero en este momento de mi vida necesito gente igual o más pobre que yo para sentirme acompañada en este fracaso económico hermoso en el que estoy sumergida.
Siento la exigencia de la socidad de que a mis 30 ya debería ser exitosa y millonaria. O millonaria bah, porque cuando la sociedad dice “ser exitosa” se está refiriendo al éxito económico.
Pasan 3 horas de charla fluida y ya siento que me cae bien.
Es lindo. Me gusta. Creo que quedaríamos bien juntos parados.
Parados vestidos y parados en bolas.
Se hacen las 4 y pedimos la cuenta.
Caminamos hasta Scalabrini y Santa Fe de nuevo y seguimos hablando sin parar, tipo las de Linklater pero estamos hablando pelotudeces nosotros.
No entiendo si el pibe me quiere despedir o quiere seguir conmigo y por las dudas me
adelanto y le digo: “¿Doblamos por acá?”
Me dice sí con la cabeza y sigue hablando.
De la nada me empieza a doler la panza.
Caminamos un poco más y me doy cuenta de que es dolor de ovarios.
Puta madre mirá si justo me viene ahora! Hace tanto que no garcho que ni calculé cuando me tenía que venir.
¿Y si le digo de venir al estudio? ¿Estará Lola?
Se supone que ya estaba mudada a su nuevo depto.
“Che, yo tengo un estudio por acá nomás, bah, la verdad que tengo la llave recién desde ayer, no se si habrá gente. Igual todo bien, capaz ya tenés sueño”
“Dale, vamos”

Entramos.
Saco la compu del bolso y pongo el playlist del soundtrack de Juno y Bob Dylan.
Nos sentamos en el sillón y me agarra más dolor de ovarios.
Ay dios mío. COMO ODIO ESTA MIERDA! DEBERÍA SER OPCIONAL! Y que se active si y solo sí querés tener hijos. ¿¡Por qué mierda tengo que sufrir esto desde los 9 años?!
No puedo ponerle onda.
“Che cualquiera, pero tengo un dolor de ovarios que me está matando”
“Uy boluda, qué garrón, ¿querés que te vaya a comprar algo?”
AY
“No, no, tengo pastillas en el bolso, pero si podés traeme agua de la cocina”
Va a la cocina y vuelve con un vaso de agua.
Mastico dos paracetamoles juntos y me carga porque no las trago.
Eso da pie a hablar de fobias.
De terapia. De los psicólogos y de los psiquiatras. Critico un poco ambas profesiones y al toque me dice que los conoce muy de cerca. Su tía es psicóloga. Su abuelo era psiquiatra. Su hermana es estudiante de medicina, por ahora dice que va a hacer psiquiatría como especialidad. Su padre, psicólogo, su madre psiquiatra.
Ay re quiero tener su familia.

No creo que nos demos un beso ya está amaneciendo.
Me pongo de costado en el sillón porque me duelen mucho los ovarios y él queda sentado en la punta.
Capaz no le gusto por eso no me da un beso. ¿Por qué asumo que gusta de mí solo porque está acá conmigo?
Se hizo de día.
“Che, te voy dejando que estás muerta de dolor”
“Sí, igual vuelvo a casa”
Bajamos y caminamos juntos hasta Scalabrini.
“Bueno me tomo un taxi acá”
“Dale, yo te busco uno”
Para un taxi, me abre la puerta y me dice “Che, estuvo buenísimo… hablemos, dale”
Ay ES HERMOSO
“Buenísimo. Dale, hablemos”
Entro al taxi.
Che me gusta.

Llego a casa y para distraerme del dolor de ovarios le stalkeo el muro a Gastón.
Veo una publicación de su novia que dice “Mirá el mail que te mandé. Te amo”
Re que a Gastón le debe encantar que la novia exponga su amor en redes sociales, debe sentir que eso sí es amor. VERDADERO. No como yo que cuando me dejaba un comentario en el blog,  se lo borraba. ESO ES MARCAR TERRENO GASTÓN, NO ES AMOR.
Veo que abajo hay un video, clickeo y es ella bailando y haciendo karaoke de una de Greenday, pero con cara de culo.
¡ME VUELVO LOCA!
Doy play al video y filmo la pantalla de la compu con el celular.
Mando el videíto del karaoke con mi risa escuchándose por atrás por watsapp a Seba, Nati, Carla, Fer, a las nenas y a todos mis contactos que lo conocen, excepto a los Cristos.
A Lola tampoco porque siempre que critico a alguien me dice “Ay Ro, no seas mala”
Las nenas me mandan un video imitándola.

Me duermo.

3 - Capaz es un Rolando


Veo un mensaje de Lola en el celular: “¿¿¿¿Y?????”
Le mando audio: “Bien. Todo bien, salimos. Todo bien. No hubo nada igual, no tranzamos. Pero la pase re bien”
Lola me escribe: “PUTA MADRE ROBER”
Le mando otro audio: “Bueno pero me gustó, me re gustó. No creo que me enamore, porque no es muy mi tipo, no sé es como re tranquilo el pibe. Algo raro hay”
Lola me escribe: “Tenelo de amante ya fue”
Qué rara la palabra amante.

Quiero ir al nuevo estudio a laburar pero no tengo una mierda que hacer.
Me sobreexcita tener estudio porque me aleja de esta situación de ser treintañera y tener de roommates a mis padres.
Esta gente nueva odia que a los 30 años vivas con los padres, no es como en Floresta que los padres hacen todo lo posible para que te quedes eternamente.

Chateo toda la noche con Juan pero en ningún momento me dice de vernos.
No termino de confirmar si le gusto o no.

Pasan 2 días
Estoy caminando por Santa Fe y Callao y veo otro afiche enorme con la cara de Rolando.
Agarro el teléfono y le mando un mensaje a Juan: “¿Nos vemos hoy?”
“¿Querés ir al cine?”
“Dale, vayamos al Village”
Que piense lo que quiera de mí. Que piense que soy una densa, o que gusto mucho de él, me chupa un huevo.

Voy al Sturbucks del Village y me quedo esperando a que se hagan las 9:30
Le mando un mensaje a Lola “Hoy me veo con Juan, vamos a ver qué onda”
Lola me responde “Boluda! Si querés andá al estudio con él, obvio!”
No le confieso que ya fui.

9:20 me llega un mensaje de Juan: “¿En vez de a las 9:30, puede ser a las 10? Vi que la peli empieza 10:15”
No le gusto.
“Dale, tranqui, voy sacando las entradas”
10:08 llega Juan corriendo.
Nos sentamos.
Qué se yo, obviamente el pibe ya me gusta.
No es un Rolando. Tampoco es un winner como Ernesto.
No se qué es.
Algo extraño tiene. Me angustia un poco la duración de sus silencios, pero por ahí me viene bien para manejar mi verborragia. O me hace peor porque si no habla él TENGO que hablar yo.
Arrancan las publicidades y de golpe: ROLANDO.
Rolando en la pantalla del cine LA CONCHA DE SU MADRE.
Lo miro a Juan de reojo para compararlo con Rolando.
Es lindo.
Es re lindo boluda, seguro tiene un millón de minas a sus pies y está acá con vos, le debés gustar mínimamente.

La película es sobre una separación en tono comedia. Pero igual ES UNA SEPARACIÓN.
La protagonista viaja a visitar amigos y se pasan el fin de semana con el novio y los amigos. Se pelean por boludeces y en un momento barajan la posibilidad de separarse. Bah, ella la baraja. Ay se me estan cayendo las lágrimas. Qué mal, no puedo llorar con este pibe. Ni me conoce, va a pensar que cualquier pelotudez me hace llorar.
Cualquier pelotudez me hace llorar, sobre todo la posible separación de los personajes que no me lo esperaba porque es COMEDIA.
Lloro.
Los protagonistas al final siguen juntos y me da mas depresión aún porque ella dice un monólogo recontra neurótico sobre lo difícil que es estar en pareja, con el que me identifico, sólo que en vez de mandarlo a cagar se queda con él. Salva la relación. No se separa.
Ay. Yo no pude evitar la separación!!!!
Lloro con congoja.
Qué película del orto.

Prenden las luces y Juan me mira.
“Jaa, ¿lloraste boluda?”
“Seee que se yo, soy muy boluda”

Salimos.
Me parece que está todo bien, aunque por lo bajo siento algo raro.
Pero no se bien qué es.
Es lindo.
No me voy a enamorar porque no me conviene enamorarme justo ahora.

Llegamos al estudio.
Nos sentamos en el sillón y hablamos.
No se si hay tensión sexual, pero estoy cómoda y charlando se hacen las 4.
Se sube el gato de Lola que todavía no se lo llevó.
Acaricio al gato y charlamos. No se si estoy hablando mucho, pero si este pibe no avanza voy a tener que seguir hablando. No se avanzar yo.

Ahora son las 6 y media.
Tengo sueño.
¿Y si le hago la estrategia de tirarme en el sillón haciéndome la dormida así entiende que me tiene que dar un beso?
Bostezamos los dos. Sigo hablando y empiezo a recostarme en el sillón con el gato encima que no se quiere mover.
Juan se recuesta y quedamos uno al lado del otro.
No hablés más boluda, dale.
Me callo, acaricio el gato. Juan no habla.
Estoy boca arriba y de golpe Juan me abraza. Ay ¿Me va a dar un beso?
Capaz no. Capaz es un Rolando.
Quedamos abrazados así un rato. Cinco minutos pasan y nada.
Me pongo ansiosa y por la ansiedad no me caliento.
De golpe se me acerca más.
Me da besos en el cuello y en la cara.
Un minuto dándome besos en la cara.
Minuto y medio y de golpe me da un beso.
Chapamos.

Pasamos 10 minutos así.
Besa como Rolando, qué peligro. Termino siempre yonkie de los pibes que besan bien.
Me caliento bastante.
¿Cogeremos?

Ahora son las 9, es re de día.
Me da cosa que llegue Lola y me separo de su cara.
“Che, son las nueve” le digo
“Dale, dale, yo me voy”
Bajamos de la mano. Nos damos un beso en la puerta.
Nos quedamos abrazados.
Che me parece que me gusta EN SERIO la puta madre.

Subo. Me siento en el sillón. Estoy sensible.
Como que todo esto me desarmó.
No se qué onda este pibe. No se si tengo que poner resistencia o puedo entrar en el enamoramiento como un caballo, aunque intuitivamente sé que no me conviene enamorarme.
Igual no se qué onda mi intuición porque tengo sueño, me duele el estómago y no comí una mierda para que no se me hinche la panza.
¿Qué hago? ¿Me acuesto acá?
No quiero volver a casa con MAMA Y PAPA, mis roomies.
Que bajón estar caliente e ir a dormir al cuarto de al lado de MAMA Y PAPA.
Voy a la cama de una plaza que traje para que haga las veces de sillón o cama o lo que venga. Pongo el celular con la alarma a las 10:30 y me duermo.

Me despierto sobresaltada. Las 11. La puerta del cuarto está cerrada.
Salgo al living y siento que Lola está en la cocina.
Uh.
“Ey nena”
“Hola Rober”
¿Le habrá jodido que me quedé a dormir?
“Ay boluda, me acosté un rato porque estuve toda la noche con Juan…”
Le nombro a Juan así neutralizo su posible mala onda.
“Contame todoooooo yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”
Le pongo mucha emouyon a la parte del relato en la que chapamos increíble, pero que no cogimos.
“Ay Rober, pero evidentemente vos los frenás a los pibes, no puede ser que no te quieran coger de una”

Pasamos el resto del día sentadas cada una en su escritorio.
Lola tiene una entrega, yo no tengo una mierda qué hacer y me pongo a hacer playlist en spotify. Tengo sueño pero da culpa irme a dormir mientras Lola labura.

20:40. Siento que debería irme, que sería bueno que desagote un poco este espacio en el que estoy agarrada como una garrapata pero no quiero la realidad de Floresta. Quiero este sueño Palermitano. Frívolo.
Bueno tampoco es muy profundo Floresta.
“Rober yo me voy yendo a casa ¿vos que hacés?”
“Eh…no, me quedo un rato más porque tengo que terminar una documentación de una casa de country RE PERNO”
Mentira. Me quiero quedar acá. PARA SIEMPRE.
No quiero vivir más con mis padres y esto es lo más parecido a tener un depto propio.

Me quedo sola. Chateo con Juan y arreglamos para vernos mañana.
Hoy Juan me gusta más que ayer.